Denuncian comunistas y ONG irregularidades en elecciones rusas
Aseguraron que los observadores no pudieron acceder a algunos colegios electorales y se obligó a votar a trabajadores bajo la amenaza de sanciones, entre otras irregularidades detectadas en las presidenciales
Moscú, marzo 02, 2008.- Varias ONG y el Partido Comunista denunciaron este domingo en Rusia que los observadores no pudieron acceder a algunos colegios electorales y que se obligó a votar a trabajadores bajo la amenaza de sanciones, entre otras irregularidades detectadas en las presidenciales. "Han sido unas elecciones poco honestas. Tengo una lista de 201 violaciones, algunas más cínicas que otras", afirmó el aspirante comunista a la presidencia, Guennadi Ziuganov, tras el cierre de los colegios electorales. Ziuganov, que obtenía la segunda plaza con el 18,5% de los votos, por detrás del 68,2% del candidato del Kremlin, Dimitri Medvedev - tras el recuento de las papeletas del 50,01% de los colegios -, aseguró que impugnará los comicios. "Tenemos pruebas de falsificaciones en las elecciones y acudiremos a los tribunales", aseguró. En Tiumen (Siberia), un miembro de la comisión electoral local constató que se estaban introduciendo ilegalmente papeletas en favor de Medvedev. Fue "expulsado rápidamente", según un militante del Partido Comunista (PC), Valerie Rachkine, citado por la agencia Interfax. La misma situación fue detectada por un observador independiente, Roman Oudot, en el barrio de Petchatniki (sureste de Moscú), antes incluso del inicio de los comicios. Lilia Chibanova, directora de la ONG Golos que supervisó el desarrollo de las elecciones, informó de que a varios observadores de su organización se les denegó el acceso a los colegios en Astrajan (sur), Oufa (Urales) y San Petersburgo (noroeste). "Nuestros representantes han presentado denuncias pero las comisiones locales se han negado a tomar acta de ellas", subrayó Yuri Gourman, de la oficina de Golos en Cheliabinsk (Urales). Para Chibanova, el principal problema fue "la ausencia de control" del procedimiento de voto. "Pocas fuerzas políticas" participaron en las elecciones y fueron "incapaces de movilizar a los observadores", subrayó. En el hospital Pirogov, en el centro de Moscú, una periodista de la AFP no fue autorizada a presenciar el voto de los enfermos en sus habitaciones, puesto que los "medios de comunicación no forman parte de los grupos que tienen derecho a observar el escrutinio fuera" de las urnas, explicó Viktoria Gorbounova, presidenta de un colegio. La Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) anuló su misión de observación debido a las restricciones impuestas por las autoridades. La única delegación occidental en Rusia el domingo, perteneciente al Consejo de Europa, estimó de antemano que los comicios serían "difícilmente equitativos". En Kovrov (centro), los trabajadores de la fábrica Degtiarev, cuyo director dirigió la campaña local de Medvedev, fueron obligados a inscribirse en una lista tras depositar su voto. Y muchos habitantes de Samara (Volga), que el domingo miraban un programa de turismo en una cadena de televisión pública, se quejaron de ver aparecer constantemente en la pantalla la inscripción "Elecciones presidenciales", con una fotografía de Medvedev. Y ello pese a que la propaganda estuvo prohibida durante el día de votación. "No hay ningún hecho relevante que pueda poner en duda el proceso de votación", aseguró por su parte Nikolai Konkine, miembro de la Comisión Electoral.



