Diplomático estadounidense y su chófer sudanés murieron en ataque en Jartum
El ministerio sudanés del Interior, por su parte, emitió un comunicado en el que no calificó lo ocurrido de atentado porque los primeros datos sobre el asalto parecen acreditar la hipótesis de que se trató de un ataque deliberado
Jartum, enero 01, 2008.- Un diplomático estadounidense y su chófer sudanés murieron el martes a raíz de un ataque perpetrado contra su coche por desconocidos armados en Jartum, informaron las autoridades del país africano y la legación diplomática norteamericana.
El diplomático resultó herido en un primer momento por los disparos que realizaron los asaltantes, mientras que el chófer murió en el ataque, ocurrido hacia las 03:57 hora local en un barrio del este de Jartum.
Horas más tarde, la embajada de Estados Unidos en la capital sudanés anunció la muerte del diplomático en un comunicado.
"A primeras horas de la mañana, un oficial estadounidense que trabajaba para la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) resultó herido por varios disparos. Esta tarde, murió a causa de esas heridas", indicó la nota.
"Trabajamos junto a las autoridades locales para investigar el incidente", especificó.
El ministerio sudanés del Interior, por su parte, emitió un comunicado en el que no calificó lo ocurrido de atentado porque los primeros datos sobre el asalto parecen acreditar la hipótesis de que se trató de un ataque deliberado.
Según esa cartera, el vehículo del diplomático, un todoterreno de gran cilindrada, fue interceptado por otro coche en una calle del barrio residencial de Ryad y sus ocupantes abrieron fuego.
"El chófer murió en el acto mientras que el otro ocupante del coche diplomático recibió cinco disparos en la mano, el hombro derecho y el vientre", señaló un comunicado.
Esa nota identificó al diplomático fallecido como John Michael Granfield, de 33 años, que trabajaba para la USAID en el sur semiautónomo de Sudán. El chófer fue identificado como Abdel Rahman Abas, de 40 años.
Sin embargo, el ministerio de Relaciones Exteriores ofreció otra versión de los hechos, aunque descartó también la pista terrorista.
Para la cancillería sudanesa, el coche del diplomático se vio envuelto en una disputa que degeneró cuando numerosos sudaneses celebraban la llegada del año nuevo.Un responsable anónimo cercano a los servicios secretos y citado por la agencia sudanesa Media Center (SMC) afirmó que no existe ninguna "pista de una acción terrorista organizada".



