Venezuela en alerta por liberación de rehenes de las FARC
Los organismos policiales venezolanos están en alerta para brindar seguridad a los secuestrados, a quienes los traigan y a la senadora Córdoba
Caracas, Venezuela, diciembre 21, 2007.- Venezuela se mantenía a la expectativa por la anunciada liberación de tres rehenes de la guerrilla colombiana de las FARC, que podría ocurrir este fin de semana en su territorio, para lo cual se encuentran ya en alerta los organismos de seguridad.
En Caracas, se espera la llegada de la senadora colombiana Piedad Córdoba, quien fungió como facilitadora de un canje humanitario, al anochecer del viernes, indicó a la AFP Andrés Vázquez, uno de sus colaboradores en Caracas.
El presidente venezolano Hugo Chávez, quien fue mediador internacional de ese canje, se encuentra en Cuba, donde este viernes inauguró la cumbre de Petrocaribe, y el sábado tiene prevista una visita a Santiago.
Los organismos policiales venezolanos están en alerta para brindar seguridad a los secuestrados, a quienes los traigan y a la senadora Córdoba, indicó una fuente de de inteligencia.
Los rehenes Clara Rojas -quien fue fórmula electoral de Ingrid Betancourt-, su hijo Emmanuel, nacido en cautiverio, y la ex congresista Consuelo González, deberían ser liberados como un gesto de "desagravio" a sus familiares, al presidente Chávez y a la senadora Córdoba, según un comunicado de las FARC, divulgado el martes por la agencia Prensa Latina y confirmado el jueves por la guerrilla en su sitio web (www.farcep.org).
Las FARC señalaron que los rehenes serán entregados al presidente Chávez o a quien éste designe, pero aún se desconoce el lugar y la fecha en que serían liberados.
Una fuente cercana al gobierno señaló a la AFP que lo más probable es que la entrega ocurra este fin de semana en la zona sur de la frontera entre Colombia y Venezuela.
Probablemente los secuestrados sean entregados a un emisario del presidente venezolano, que de inmediato los trasladaría a Caracas, agregó la fuente.
Chávez y Córdoba mediaron durante casi tres meses en busca del canje de unos 45 rehenes de las FARC por 500 guerrilleros presos, hasta que el pasado 21 de noviembre el presidente Alvaro Uribe los suspendió de ese encargo.
Entre los rehenes canjeables de las FARC figuran Ingrid Betancourt, de nacionalidad colombiana y francesa, tres estadounidenses contratistas del Departamento de Estado, así como decenas de policías, militares y políticos colombianos.
Las FARC enviaron hace unas semanas pruebas de vida de varios de los rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt, que habían prometido a Chávez.
Las pruebas de vida fueron interceptadas por los servicios de inteligencia de Colombia, cuando tres enviados de la guerrilla se disponían a traerlas a Caracas pese a que ya Uribe había suspendido la mediación del presidente venezolano.
Desde que el gobierno colombiano cesó a Chávez y a Córdoba como mediadores del canje humanitario, el presidente venezolano ha insistido en diversas declaraciones públicas en que continuará sus esfuerzos por lograr la liberación de los secuestrados "hasta donde yo pueda".
Córdoba, por su parte, estuvo esta semana de visita en Washington, para tratar con congresistas estadounidenses sobre el caso de los tres estadounidenses que permanecen secuestrados por las FARC y de los guerrilleros "Simón Trinidad" y "Sonia", que están presos en Estados Unidos.
La senadora fustigó fuertemente a Uribe por haber puesto fin a las gestiones de Chávez y aseguró que si las negociaciones hubiesen continuado se habría logrado la liberación de un grupo de al menos 25 personas.
Sin embargo, el gobierno colombiano ha descartado rotundamente que Chávez regrese a la mediación por el canje humanitario.



