Agresión a avión venezolano aviva polarización política en Bolivia
Un Hércules de la Fuerza Aérea venezolana fue atacado por una turba en Riberalta y obligado a despegar bajo sospecha de que transportaba armas y efectivos militares
La Paz, Bolivia, diciembre 7, 2007.- El ataque a un avión venezolano en un aeródromo de Bolivia por parte de grupos civiles opositores al presidente Evo Morales avivó la polarización política en el país, con un transfondo de acusaciones de que la nave -actualmente en Brasil- transportaba armas, lo cual es negado por el gobierno.
Este incidente, que se produjo el jueves cuando un Hércules de la Fuerza Aérea venezolana fue atacado por una turba en Riberalta (noreste) y obligado a despegar bajo sospecha de que transportaba armas y efectivos militares, detonó un nuevo componente en la confrontación entre oficialistas y opositores, en un ambiente tenso y con amenazas de nuevos focos de violencia.
La oposición lanzó sus dardos contra el presidente izquierdista, a quien acusa de atentar contra la soberanía del país al permitir que aviones venezolanos operen sin un aparente permiso oficial y como si se tratara de un espacio aéreo propio.
El jefe del principal partido de la oposición, el ex presidente conservador Jorge Quiroga, acusó al gobierno y a las Fuerzas Armadas de Bolivia de permitir que Venezuela viole la soberanía boliviana y pidió al gobierno de Brasil, donde aterrizó posteriormente el avión, revelar el contenido exacto de su carga.
"En Brasil el avión aterrizó en Rio Branco, pedimos que no lo protejan, que investiguen por qué traen militares venezolanos que ingresan a este país y si traen armas", dijo al diario La Prensa.
Uno de sus parlamentarios, el senador Carlos Borth, justificó la acción de los pobladores de Riberalta por "la molestia y la desconfianza que siente el pueblo boliviano ante tantos viajes y vuelos de aeronaves militares venezolanas sin conocer sus origen, destino y menos carga".
Carlos D'Arlach, también senador del partido de Quiroga, Poder Democrático Social (Podemos), exigió "transparentar todos los vuelos que hacen los aviones venezolanos".
"La percepción popular y la mía es que hay una infinidad de vuelos que no tienen el control que deberían tener del Estado. Bolivia no está actuando como un Estado soberano y las Fuerzas Armadas están guardando silencio", sentenció.
Todos estos extremos fueron negados por el Ejecutivo, que a través del ministro de Gobierno, Alfredo Rada, calificó de "absurdo" la versión opositora.
"Es un absurdo. La oposición, a falta de argumentos, está acudiendo al rumor, tratando de generar un clima de confrontación", argumentó Rada.
"Cuando un senador opositor dice que estaba trayendo armas y tropas habría que explicar el itinerario del avión. El avión había decolado de El Alto (aeropuerto de La Paz), tuvo que hacer un itinerario para reabastecerse de combustible en Riberalta y de ahí debía continuar su viaje a Venezuela", añadió.
Rada acusó a los líderes de la oposición -cuyas cabezas visibles son los gobernadores y dirigentes cívicos de Santa Cruz, Beni, Pando, Tarija y Cochabamba- de impulsar un ambiente de histeria y de carácter xenofóbico contra militares venezolanos en el país.
A su juicio, los ataques a la gestión de Morales están encabezados por Quiroga y articulados por una estructura conservadora de los antiguos partidos políticos de derecha.
El incidente se produjo en momentos en que Morales, firme aliado ideológico de Chávez, mantiene una fuerte confrontación con partidos y organizaciones civiles de derecha disconformes con su gestión.
De hecho éstos convocaron desde el comienzo de la semana a una huelga de hambre contra el gobierno y su proyecto de Constitución con que pretende refundar el país.



