Chávez cierra campaña; se vaticina resultado ajustado
Hugo Chávez cerró ante decenas de miles de partidarios la campaña del 'Sí' en la principal avenida de Caracas, al día siguiente de que la colmaran seguidores del 'No' y cuando los sondeos vaticinan empate en el referendo constitucional del domingo.
Caracas, Venezuela, noviembre 30, 2007.- El presidente Hugo Chávez cerró este viernes ante decenas de miles de partidarios la campaña del 'Sí' en la principal avenida de Caracas, al día siguiente de que la colmaran seguidores del 'No' y cuando los sondeos vaticinan empate en el referendo constitucional del domingo.
"Los que voten por el Sí están votando por Chávez, los que voten por el No, que serán la minoría sin ninguna duda, están votando contra Chávez", exclamó el presidente en un mensaje a electores que siempre votaron por él y esta vez se muestran dispuestos a votar contra su reforma constitucional.
Añadió que "quienes voten por el No, están votando por George W. Bush".
La reforma aumenta los poderes de Chávez, permite su reelección indefinida e instaura el socialismo.
Chavistas de todos los rincones del país se concentraron desde el mediodía en la avenida Bolívar y avenidas adyacentes a la espera de su líder en un gigantesco mar rojo, superando a la multitudinaria concentración multicolor que apoyó el jueves al No.
Los dos campos apuntan a una movilización máxima de sus fuerzas electorales el domingo, que según los analistas será lo que definirá el resultado.
Actualmente casi todos los sondeos arrojan un empate técnico, salvo Consultores 30-11, una encuestadora que trabaja para el gobierno, que vaticina una ventaja de 11 puntos porcentuales para el Sí.
El analista Luis Vicente León, de la encuestadora Datanálisis, dijo a la AFP que éste "es el peor evento electoral que ha tenido Chávez", que ya ganó holgadamente siete comicios.
El fenómeno novedoso es que el presidente no ha logrado transmitir su popularidad, que supera el 60%, a su proyecto de reforma constitucional, rechazado por un sector importante de sus electores.
En los últimos siete días, Chávez transformó el referendo en un plebiscito sobre su liderazgo y ocupó toda la escena política con hasta tres intervenciones públicas diarias, logrando colmar la brecha que favorecía al No a fines de octubre, aunque no logró revertirla, indicó Léon.
Chávez, que llegó a afirmar que el chavista que vote contra la reforma será un traidor, elevó el costo de votar No, dijo León.
El chavismo moderado, que en un principio pensaba abstenerse, fue impulsado a votar No por un grupo de disidentes liderados por el ex ministro de defensa y ahora general retirado, Raúl Baduel, el héroe de abril de 2002 que comandó el operativo cívico-militar que derrotó al golpe de Estado que apartó a Chávez del poder por pocas horas.
Baduel, que dejó su cartera en julio pasado, llamó el viernes a la Fuerza Armada a que "con el resto de la ciudadanía, debe conjugar esfuerzos para dar al traste, como en abril de 2002, con las pretensiones de usurpar el poder establecido, el poder popular, es decir el poder originario".
Según Baduel, Chávez confiscó el poder originario del pueblo con la reforma constitucional que tramitó a toda velocidad sin convocar a una Asamblea Constituyente.
"El peor escenario es que el Sí gane con estrecho margen, porque los estudiantes no van a aceptarlo, sienten que el país es No y van a pensar que les hicieron fraude", dijo León.
El movimiento estudiantil que surgió en mayo en ocasión de la no renovación de la concesión al canal opositor y muy popular RCTV -la primer medida de Chávez que le creó problemas con su seguidores-, lideró la campaña del No y resucitó a la oposición, que por primera vez desde 2004 llamó unánimemente a votar.
La multitudinaria manifestación del No sorprendió a los observadores.
Para intentar el triunfo del Sí, Chávez contará el domingo con la maquinaria estatal y la militancia del Partido Socialista Unido (oficialista, en formación) así como de los Consejos Comunales, una estructura que es el germen del poder popular que propone la reforma constitucional.
León dice que "la oposición tiene la capacidad de movilización espontánea, que ha demostrado ser muy buena".
Afirma que cuanto menos abstención haya -actualmente se sitúa en 40%- más problemas tiene Chávez, porque la mayoría de la población rechaza la reforma. El referéndum que Chávez ganó en 2004 registró una abstención del 30%.



