Celebra Irán 28 aniversario de la toma de embajada de EU
Millares de personas a través de Irán celebraron este domingo el 28 aniversario de la toma de la embajada de Estados Unidos por parte de estudiantes, reportó la televisión estatal.
Teherán, Irán, noviembre 4, 2007.- Millares de personas a través de Irán celebraron este domingo el 28 aniversario de la toma de la embajada de Estados Unidos por parte de estudiantes, reportó la televisión estatal.
En la capital, Teherán, los manifestantes se reunieron frente a la ex embajada norteamericana entonando cánticos de oposición a Estados Unidos e Israel. Quemaron banderas de ambos países y advirtieron a Washington que aprenda de aquel incidente hostil.
La toma de la embajada, que sucedió durante la revolución islámica iraní de 1979, dañó las relaciones entre ambos países.
Los 52 estadounidenses que permanecieron como rehenes durante la crisis fueron liberados tras 444 días, pero Washington cortó los lazos diplomáticos con Irán para protestar por el incidente.
La televisión estatal mostró este domingo imágenes de video de la toma del edificio y de los estadounidenses que permanecieron secuestrados.
Las actuales relaciones entre ambas naciones siguen tensas. Estados Unidos acusa a Irán de fabricar de manera encubierta armas nucleares y de apoyar a los milicianos chiíes en Irak, aseveraciones que Irán rechaza.
“Estados Unidos ha designado un triángulo de amenazas militares, culturales y económicas contra la nación iraní'’, expresó Mostafá Pourmohammadi, ministro del Interior de Irán, durante una de las manifestaciones de este domingo.
Las celebraciones se repiten todos los años, el día 4 de noviembre.
El funcionario iraní restó importancia a una nueva serie de sanciones unilaterales contra Irán que Washington anunció recientemente. “Los estadounidenses amenazan una vez y ceden 10 veces porque saben que la nación iraní es más importante y más estable que las amenazas'’, expresó Pourmohammadi.
Estados Unidos presiona para que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas imponga más sanciones a Irán con el fin de forzarlo a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio, que pueden producir combustible para un reactor nuclear o material para una bomba nuclear.
Las sanciones que la ONU le impuso anteriormente a Teherán no lograron persuadirlo para que cambie su comportamiento.



