Beatifica Vaticano a 498 mártires españoles
El Vaticano celebró este domingo la mayor ceremonia de beatificación de su historia para acoger a 498 víctimas de la persecución religiosa antes y durante la guerra civil española.
Ciudad del Vaticano, octubre 28, 2007.- El Vaticano celebró este domingo la mayor ceremonia de beatificación de su historia para acoger a 498 víctimas de la persecución religiosa antes y durante la guerra civil española.
Setenta y un obispos españoles, además de políticos y peregrinos de ese país, se agolparon en la Plaza de San Pedro para asistir a la ceremonia, que tiene lugar en un momento particularmente delicado para España por su reflexión sin precedentes sobre el pasado.
El cardenal portugués José Saraiva Martins, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, declaró la beatificación de los 498 candidatos después de leer sus nombres frente a la Basílica de San Pedro al comienzo de la misa.
En la plaza flameó una multitud de banderas españolas en medio de estruendosos aplausos.
La guerra civil española de 1936 enfrentó a un gobierno izquierdista electo contra fuerzas derechistas que se alzaron bajo la conducción del general Francisco Franco.
Los franquistas ganaron y Franco presidió una dictadura de unos 40 años con fuerte apoyo de la iglesia católica.
La violencia contra los clérigos había comenzado en 1931 cuando las fuerzas izquierdistas atacaron la institución que consideraban un símbolo de riqueza, represión y desigualdad. Sus ataques dieron a Franco el pretexto para lanzar su rebelión.
La iglesia calcula que unos 7.000 religiosos fueron muertos en España entre 1931 y 1939.
Los 498 beatificados este domingo murieron en 1934, 1936 y 1937. Comprenden dos obispos, 24 sacerdotes y 462 miembros de órdenes religiosas, además de un diácono, un subdiácono, un estudiante seminaristas y siete laicos católicos.
Al declararlos mártires, el Vaticano pudo llevar a cabo la beatificación sin tener que confirmar un milagro atribuido a la intercesión de cada una de las víctimas. Pero para todos ellos se requiere la confirmación de un milagro para ascender a la santidad.
Algunos en España han cuestionado el momento de esta ceremonia, ya que tiene lugar tres días antes de que el parlamento español se apresta a aprobar un proyecto de ley patrocinado por los socialistas que busca compensar simbólicamente a las víctimas de la guerra y de la dictadura franquista.
El proyecto menciona a las personas perseguidas por sus creencias religiosas, pero en su mayor parte es una condena formal y sin precedentes del régimen franquista.
Los críticos dicen que el Vaticano, que desde fines de los años 80 ha beatificado a casi otros 500 religiosos muertos en la guerra, actúa con motivación política.
La Iglesia responde que la ceremonia se lleva a cabo ahora porque el papa Benedicto XVI recién firmó los decretos hace dos meses.



