Decretan libertad provisional a agresor racista de joven ecuatoriana
Contrariamente a lo solicitado por la fiscalía, el juez de la causa decretó la libertad provisional sin fianza para el agresor de la menor ecuatoriana en un tren subterráneo de Barcelona y este viernes la fiscalía estudia recurrir el auto, según fuentes judiciales.
Barcelona, España, octubre 26, 2007.- Contrariamente a lo solicitado por la fiscalía, el juez de la causa decretó la libertad provisional sin fianza para el agresor de la menor ecuatoriana en un tren subterráneo de Barcelona y este viernes la fiscalía estudia recurrir el auto, según fuentes judiciales.
Una joven ecuatoriana de 16 años fue agredida el pasado 7 de octubre en untren subterráneo de Barcelona y las imágenes, captadas por las cámaras deseguridad, fueron difundidas y el agresor detenido.
El juez "desoye el clamor social y deja libre al racista", tituló elviernes El Periódico refiriéndose a las condenas de asociaciones, políticos einstituciones y a la manifestación de unos 400 inmigrantes la noche de este juevesante la sede de la Generalitat pidiendo "justicia para todos" y "no alracismo".
Tras recibir declaración este jueves de la víctima, del agresor y del únicotestigo del ataque, el magistrado sancionó contrariamente a la petición de lafiscalía de prisión por un delito de lesiones y otro por un trato degradante.
El juez, que redactó el auto en su casa y volvió luego al juzgado parahacerlo conocer, decretó la libertad sin fianza para el agresor, Sergi XavierMartín Martínez.
El auto le obliga presentarse dos veces al día a la policía local delpueblo donde reside; tiene la obligación de comparecer ante el Juzgado los días1 y 15 de cada mes y, además, el juez prohibió al acusado acercarse a lavíctima a menos de mil metros y cualquier contacto con ella.
Asimismo le impide acudir a otras localidades que no sean Sant Boi, SantaColoma de Cervelló o la Colonia Güell --donde reside-- sin petición yautorización judicial.
El agresor no podrá tampoco podrá utilizar el tren subterráneo dondeocurrieron los hechos.
Todas estas medidas estarán en vigor hasta que se celebre elcorrespondiente juicio y, en caso de incumplimiento, el juez podrá imponerle alacusado otra medida más restrictiva, incluida la prisión provisional.
El magistrado argumentó en el auto que los forenses no han podido acreditarlesiones físicas (el hecho sucedió hace más de 15 días) ni psíquicas en lajoven y "por el momento sólo se puede afirmar la concurrencia de un delito detrato degradante", junto con el agravante de xenofobia, lo que situaría la penade prisión de seis meses a dos años.
Según el juez, la joven ecuatoriana es presa del miedo por la agresión y seencuentra en un estado de "abatimiento" pero no tuvo que variar sus hábitos devida, y lamentó que no exista ningún informe médico o psicológico que permitadeterminar las lesiones psíquicas, ya que la chica no denunció el hecho.
En el auto, el juez afirmó que no concurren las dos circunstanciasargumentadas por la fiscalía como es el riesgo de fuga y el de reiteración delataque a la víctima.
En cuanto a la posibilidad que se reitere el ataque a la víctima, el juezrecordó que la menor ecuatoriana goza de la condición de testigo protegido, porlo que no se dará a conocer ningún dato sobre ella.



