Canciller mexicana critica fracaso de ley de inmigración
La canciller mexicana Patricia Espinosa dijo que el fracaso de un proyecto de ley de reforma migratoria agrava el problema de la inmigración ilegal en Estados Unidos y elimina la posibilidad de que millones de familias puedan progresar.
Atlanta, EU, julio 7, 2007.- La canciller mexicana Patricia Espinosa dijo el viernes que el fracaso de un proyecto de ley de reforma migratoria agrava el problema de la inmigración ilegal en Estados Unidos y elimina la posibilidad de que millones de familias puedan progresar.
"Estos son tiempos difíciles para los inmigrantes en Estados Unidos", expresó Espinosa el viernes en la noche en Atlanta, a donde viajó para marcar el 30 aniversario de la apertura del consulado general de su país en la ciudad. En los festejos estuvieron funcionarios consulares de México y otros países, al igual que las autoridades de Georgia, entre ellas la secretaria de Estado Karen Handel.
"Millones de seres humanos son forzados a vivir en la oscuridad, a las márgenes de la sociedad", sostuvo en un discurso pronunciado en inglés. "Las familias son divididas, los inmigrantes son maltratados, y casi 400 vidas se pierden cada año intentando llegar a este país bajo condiciones inhumanas y peligrosas".
Frente a una audiencia de más de 200 personas, Espinosa expresó que el gobierno mexicano, especialmente a través de sus consulados, continuará demandando que los trabajadores mexicanos y sus familias sean tratados con dignidad, independientemente de su estatus migratorio.
"El mensaje a las comunidades mexicanas en Estados Unidos es muy claro: No están solas, el gobierno de México continuará velando por sus intereses y defendiendo sus derechos", manifestó en el único pasaje en español de su discurso.
"Dedicaremos todos los recursos a nuestro alcance para reforzar las acciones y protecciones consulares. Seguiremos exigiendo un trato digno para los trabajadores mexicanos y sus familias, independientemente de su condición migratoria", prosiguió.
El consulado de Atlanta tiene unos 30 empleados destinados a asistir unos 700.000 mexicanos en Georgia, Alabama y Tennessí. Vigilará la aplicación de las nueves leyes locales de inmigración para garantizar que los derechos de los mexicanos sean respetados, y también se esforzará para que los documentos de identidad que emiten los consulados sean aceptados más ampliamente por las autoridades estadounidenses, manifestó Espinosa.
La canciller, que formó parte del nuevo gobierno del presidente Felipe Calderón en el 2006, dijo que las contribuciones efectuadas por los trabajadores mexicanos a la economía estadounidense deberían ser reconocidas en el acalorado debate de la reforma de inmigración.
Pero también expresó que Calderón trabaja para crear mejores oportunidades de trabajo en México para intentar frenar el flujo de emigrantes que viaja hacia Estados Unidos.
Calderón, algunos analistas y activistas de inmigración en México, han expresado que el colapso de los planes de reforma de las leyes de inmigración perjudica a los trabajadores mexicanos, a los empleados estadounidenses y a los esfuerzos antiterroristas.
El plan avalado por el presidente George W. Bush, allanaba el camino para la legalización de unos 12 millones de inmigrantes indocumentados de todo el mundo, y al mismo tiempo fortalecía las medidas de seguridad fronterizas.
La iniciativa fracasó en el Senado la semana pasada, y es improbable que sea debatida nuevamente antes de los comicios presidenciales.



