Legisladores quieren citar a consejeros de Bush
El presidente del Comité de Asuntos Judiciales del Senado intenta citar al estratega político de la Casa Blanca Kark Rove y otros funcionarios involucrados en el despido de fiscales, y descarta cualquier otra cosa que no sea su declaración pública bajo juramento.
Washington, EU, marzo 18, 2007.- El presidente del Comité de Asuntos Judiciales del Senado intenta citar al estratega político de la Casa Blanca Kark Rove y otros funcionarios involucrados en el despido de fiscales, y descarta cualquier otra cosa que no sea su declaración pública bajo juramento.
"Estoy cansado de tener verdades a media sobre esto", expresó el domingo el senador de la oposición demócrata Patrick Leahy. "No creo en eso (de que ) 'Tendremos un encuentro privado de información para usted donde le contaremos todo', y después no lo hacen", añadió.
Se cree que la Casa Blanca anunciará esta semana si permitirá que declaren Rove, la ex consejera presidencial Harriet Miers y otros funcionarios.
Si la Casa Blanca se niega a permitir que declaren, las citaciones podrían representar un enfrentamiento entre los demócratas y una gobernación debilitada por la impopularidad de la guerra en Irak.
Los tribunales deberán decidir si el presidente George W. Bush puede bloquear el testimonio de sus consejeros en esta oportunidad.
En algunos otros casos, los jueces han encontrado que los artículos de la Constitución que se refieren a la separación de poderes entre la Casa Blanca, el Congreso y la justicia, le dan al presidente el poder para impedir que sus colaboradores más cercanos ofrezcan su testimonio.
La amenaza de la citación refleja una creciente presión de los demócratas, que en los comicios de noviembre pasado lograron el control de ambas cámaras del Congreso, y así el poder de emplazar a funcionarios.
Durante los primeros seis años de Bush en el poder con un Congreso controlado por el oficialismo republicano, los demócratas denunciaron que el poder legislativo no había cumplido con su responsabilidad de supervisar al gobierno.
Leahy postergó la semana pasada hasta el jueves una votación sobre las citaciones, mientras el consejero presidencial Fred Fielding buscaba negociar los términos.
Pero Leahy dijo el domingo en un canal de televisión que no se había reunido con Fielding ni estaba abierto a ningún compromiso, como una reunión informativa con funcionarios del gobierno.
Los despidos han incrementado las presiones para que renuncie el secretario de Justicia Alberto Gonzales, que en un principio dijo que estuvieron relacionados con el desempeño de los fiscales y negó cualquier intervención de la Casa Blanca.
Pero una serie de mensajes de correo electrónico entre el departamento de Justicia y la Casa Blanca difundidos la semana pasada, contradijeron a Gonzales e hicieron que se disculpara públicamente por la forma en que había manejado el asunto.
Los mensajes mostraron que Rove preguntó en enero del 2005 si los fiscales serían reemplazados al comienzo del segundo mandato de Bush, y de algún modo trabajó con Miers para que los fiscales fueran despedidos.



