Soldado de EU, culpable de homicidio imprudencial en Irak
Un panel militar determinó que un soldado es culpable de tres cargos de homicidio imprudencial, pero no de asesinato premeditado, en la muerte de tres detenidos iraquíes.
Kentucky, EU, marzo 17, 2007.- Un panel militar determinó que un soldado es culpable de tres cargos de homicidio imprudencial, pero no de asesinato premeditado, en la muerte de tres detenidos iraquíes.
El sargento Ray Girouard, de 24 años, sonrió y abrazó a su abogada y a su familia después de que fue leído el veredicto. Enfrentaba la posibilidad de una cadena perpetua si era hallado culpable de homicidio premeditado.
El panel, que deliberó por cuatro horas, halló también culpable a Girouard de obstrucción de la justicia por mentir a los investigadores y por asociación delictiva para tratar de ocultar el crimen, así como por desobedecer una orden general.
Girouard podría ser sentenciado incluso a 21 años de prisión, dijo su abogada Anita Gorecki. Podría condenársele a tres años por cada cargo de homicidio imprudencial, cinco por asociación delictiva, cinco por obstrucción de la justicia y dos por no acatar la orden. La etapa de sentencia del juicio comienza el lunes.
Girouard, quien pertenecía a la división 101 aerotransportada, fue acusado de decir a sus soldados que liberaran a los iraquíes detenidos durante la redada del 9 de mayo, cerca de Samarra, y que les dispararan mientras huían.
Girouard es el último soldado y el de mayor rango de la división que enfrentaba un juicio por las muertes.
Durante el juicio, el soldado dijo que mintió a los investigadores sobre las muertes para proteger a sus soldados, y que nunca pidió a dos de sus soldados, William Hunsaker y Corey Clagett que mataran a los detenidos.
Girouard relató que luego de descubrir las muertes, decidió ayudar a que se fingiera un ataque, le hizo una cortada a Hunsaker y golpeó a Clagett en la cara, y mintió a sus superiores al decir que sus soldados abrieron fuego en legítima defensa.
La abogada defensora Anita Gorecki enfatizó el viernes en sus argumentos de cierre que Girouard no planeó los ataques y que los fiscales nunca dijeron qué móvil habría tenido Girouard para ordenar el asesinato durante la misión.



