;

Aplaza PRI hasta noviembre su definición ideológica

El Partido Revolucionario Institucional terminó su Asamblea Extraordinaria con reformas mínimas a sus estatutos y el aplazamiento de la definición de su identidad ideológica hasta una nueva convocatoria en noviembre.

México, DF, marzo 4, 2007.- El Partido Revolucionario Institucional (PRI), terminó este fin de semana una Asamblea Extraordinaria con reformas mínimas a sus estatutos y el aplazamiento de la definición de su identidad ideológica hasta una nueva convocatoria en noviembre.

La propuesta de dar un viraje a la izquierda por parte de la recién electa presidenta del partido, Beatriz Paredes, quedó en suspenso tras tres días de debates, que evidenciaron las disputas en la compleja telaraña de grupos regionales que conforman la formación política.

A pesar de haber ganado la elección interna con un 68,8% de los votos, Paredes tuvo que sugerir que se suspendiese la definición ideológica del PRI hasta la Asamblea Nacional Ordinaria de noviembre debido al enfrentamiento de distintas posturas.

En un partido tan plural en el que durante los 71 años consecutivos en que gobernó México, desde su formación en 1929 hasta 2000, el único punto en común parece haber sido el mismo poder, conviven ahora en su seno neoliberales, centristas e izquierdistas.

"Fue la asamblea de un partido desarticulado, que no tiene pertenencia y que se atreve a dejar pendiente su definición ideológica", criticó el ex gobernador de Oaxaca (sur) José Murat en declaraciones al diario La Jornada.

En las elecciones generales de 2006, el PRI, atrapado en las últimas elecciones entre la derecha del gobernante Acción Nacional y la izquierda del Partido de la Revolución Democrática, se vio relegado a un tercer lugar.

La Asamblea Extraordinaria tomó algunas decisiones que apuntan hacia la izquierda, como el rechazo a la aplicación del IVA a alimentos, medicinas y educación o la ratificación de su oposición a la apertura del sector energético estatal.

Pero el único avance real en el proyecto de autodefinición fue la decisión de crear una comisión que defina "la ubicación del partido en el espectro de la izquierda" y precisar "los contenidos y alcances de la vinculación del PRI con la Internacional Socialista".

Aparte de estos escasos logros, las acaloradas discusiones pusieron de manifiesto las diferencias entre las diferentes delegaciones regionales y entre éstas y la presidencia, que con esfuerzo consiguió arrancar la facultad de avalar las coaliciones de sus comités estatales y evitar así alianzas incómodas.

Discusiones de procedimiento, votación en varias ocasiones de los mismos acuerdos con redacciones diferentes, acusaciones de modificar de forma subrepticia los documentos sometidos a consulta e incluso enfrentamientos por mejores sillas marcaron una caótica última jornada, el sábado.

En lo que sí estuvieron de acuerdo todos delegados fue en apoyar a algunos de los gobernadores estatales más cuestionados del partido, como el de Oaxaca, Ulises Ruiz, acusado de graves violaciones de derechos humanos; o el de Puebla, Mario Marín, a quien se achaca la detención ilegal, a petición de un poderoso empresario, de una periodista que denunció una red de pederastía.

Los delegados del PRI pidieron el cese del "linchamiento mediático" y las "campañas de desprestigio" contra estos gobernadores.

El siguiente artículo se está cargando

W Radio México
En vivo

Tu contenido empezará después de la publicidad

Programación

Ciudades

Elige una ciudad

Compartir

Más acciones

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad