G-20 no aceptará retrocesos en logros de OMC
Los países en desarrollo no aceptarán ni una salida fácil, ni un retroceso en lo que han conseguido en las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio, afirmó el canciller de Brasil, Celso Amorim, al abrir el primero de dos días de debates del llamado G-20.
Río de Janeiro, Brasil, septiembre 9, 2006..- Los países en desarrollo no aceptarán ni una salida fácil, ni un retroceso en lo que han conseguido en las negociaciones en la Organización Mundial de Comercio (OMC), afirmó este sábado el canciller de Brasil, Celso Amorim, al abrir el primero de dos días de debates del llamado Grupo de los 20 (G-20).
Dijo que espera que los ministros reunidos en Río de Janeiro encuentren en la ciudad la "inspiración" para lograr de "forma imaginativa las bases para el relanzamiento y la conclusión exitosa, justa y equilibrada de la Ronda de Doha".
"No aceptaremos una salida fácil, ni retroceder", expresó Amorim durante el discurso de apertura de la reunión ministerial.
"Todos sabemos que las distorsiones y restricciones impuestas por los países ricos en agricultura son el elemento central del impacto negativo que aflige el comercio internacional", añadió.
Afirmó el grupo no aceptará "resultados desequilibrados que una vez más penalicen a los países más pobres".
El canciller brasileño insistió en que los subsidios internos deben ser objeto de cortes efectivos, y no apenas nominales, y que debe haber "proporcionalidad entre las concesiones para los productos industriales de los países en desarrollo y en los productos agrícolas de los países desarrollados", y "salvaguardas para países más pobres".
Reconoció que las perspectiva sobre los países en desarrollo ha cambiado, y que el diálogo con el G-20 es visto por las grandes potencias comerciales como "una condición 'sine qua non' para conclusión exitosa de las negociaciones".
El ministro de Industria y Comercio de India, Kamal Nath, dijo que el encuentro ministerial es una muestra de unidad del grupo. "Somos aliados, somos complementarios, no competidores", agregó.
Insistió en que los países desarrollados --Estados Unidos, Unión Europea, Japón-- deben "ejercer liderazgo" para mejorar sus ofertas sobre el corte de los subsidios para los productos agrícolas y para abrir los mercados.
El canciller de Paraguay, Rubén Ramírez, señaló que "la marcha futura de las negociaciones no debería lesionar la capacidad de países como el mío de acceder a los mercados mundiales, sean estos desarrollados o en desarrollo".
"El propio sistema multilateral de comercio enfrenta ahora una seria amenaza", reconocieron los ministros del G-20 en un comunicado conjunto en el que plantearon que para enfrentar esa situación adversa están dispuestos a unir esfuerzos para "asegurar que las negociaciones agrícolas de la OMC estén en conformidad con los compromisos" de la Ronda de Doha.
"Los mayores actores del comercio global poseen responsabilidad especial y específica en relación al resultado de la Ronda (Doha). Ellos deben demostrar su disposición de implementar medidas que eliminen distorsiones al comercio y promuevan la apertura significativa de sus mercados", agrega el escrito.
Perú y Ecuador se incorporaron formalmente este sábado como miembros plenos del G-20 que ahora está integrado por 23 países: Africa del Sur, Argentina, Bolivia, Brasil. Chile, China, Cuba, Egipto, Filipinas, Guatemala, India, Indonesia, México, Nigeria, Paquistán, Paraguay, Tailandia, Tanzania, Uruguay, Venezuela y Zimbabwe.
La cumbre de Río fue promovida por Brasil, coordinador del G-20, para reflexionar como relanzar las negociaciones mundiales que permitan superar el fracaso de julio pasado de las reuniones de la OMC.



