Euforia en las calles de Buenos Aires por triunfo argentino en Alemania-2006
Miles de personas se reunieron en torno al obelisco de la ciudad de Buenos Aires para festejar este sábado el triunfo de la selección nacional de fútbol ante México y su pase a cuartos de final en el Mundial Alemania-2006.
Bueno Aires, Argentina, junio 23, 2006.- Miles de personas se reunieron en torno al obelisco de la ciudad de Buenos Aires para festejar este sábado el triunfo de la selección nacional de fútbol ante México y su pase a cuartos de final en el Mundial Alemania-2006.
El tránsito quedó virtualmente interrumpido en la céntrica avenida 9 de Julio por una marea humana envuelta en banderas celestes y blancas, mientras tronaban las bocinas de los automovilistas que se sumaban al festejo.
La autopista que comunica la periferia con el centro de la ciudad quedó atestada de automóviles que pugnaban por llegar hasta el Obelisco, cita obligada para dar rienda suelta a la alegría con cada triunfo de la selección nacional.
"¡Sufrimos pero ganamos!" dijo Sergio que vino a festejar con su esposa y sus tres niños pequeños, todos con camisetas blanquicelestes, desde la zona sur del conurbano bonaerense y había seguido pegado al televisor el partido que Argentina definió en tiempo suplementario.
Un concierto de bocinas, cornetas y silbatos recorrió toda la ciudad apenas terminó el partido mientras los vendedores ambulantes vendían banderas, gorros y camisetas albicelestes como pan caliente.
"Tenemos la bandera pintada en la cara desde temprano porque sabíamos que íbamos a ganar. No se puede parar, esto es muy emocionante", dijo una joven enfundada en una enorme bandera argentina que hacía tronar su corneta desde la ventanilla de un autobús.
"Que Brasil se vayan preparando, al lado nuestro son niños de pecho", gritaba Ariel mientras blandía un biberón de plástico, anticipando una final entre el equipo argentino y el pentacampeón.
La policía montó un operativo para desviar el tránsito por calles laterales, mientras del metro emanaban sin cesar simpatizantes que seguían colmando la plazoleta que rodea el Obelisco porteño en una noche fría y lluviosa.
"Vamos Argentina, estamos con vos", rezaban los carteles electrónicos de la avenida 9 de julio.
Entre cánticos de aliento a la selección nacional, la multitud entonó el himno nacional que cerró con un estruendo de aplausos como si se tratara de una fecha patria.
Los hinchas echaron mano de pelucas, gorros, caretas y todo tipo de cotillón celeste y blanco para festejar el triunfo del equipo de José Pekerman, en una colorida fiesta que se repitió en las principales ciudades del interior del país.



