Alemania vence a Polonia con el último aliento
Alemania quedó en la puerta de los octavos de final de la Copa del Mundo 2006, al torcerle el brazo sobre la hora a Polonia por 1-0, luego de haber ejercido una tenaz presión a un equipo polaco en el que se destacó el arquero Artur Boruc.
Dortmund, Alemania, junio 14, 2006.- Alemania quedó este miércoles en la puerta de los octavos de final de la Copa del Mundo 2006, al torcerle el brazo sobre la hora a Polonia por 1-0, luego de haber ejercido una tenaz presión a un equipo polaco en el que se destacó el arquero Artur Boruc.
Fue un gol con el último aliento, en el minuto 90+1, del recién ingresado Oliver Neuville el que quebró el cero que parecía inamovible, al conectar un centro arrojándose al suelo bajo los tres palos.
"No soy un héroe, tendríamos que haber anotado más. Me perdí una gran oportunidad diez minutos antes" de marcar, confesó. Oliver Neuville.
Alemania mantuvo su condición de líder de la zona con seis unidades, delante de Ecuador que tiene tres y el jueves jugará con Costa Rica, sin puntos, en tanto Polonia quedó también en cero y al borde de la despedida del Mundial.
"Estoy muy orgulloso del equipo, la forma en que mantuvo la presión para forzar el gol. El resultado fue merecido porque mantuvimos nuestro ritmo", comentó el seleccionador germano Jurgen Klinsmann.
La escuadra polaca jugó los últimos 20 minutos con un hombre menos por la expulsión del defensa Radoslav Sobolewski, quien venía abusando del juego fuerte hasta ganarse la tarjeta roja.
¿Por qué no se rompía el cero cuando arreciaban los ataques de ambos bandos? Porque cada vez que un hombre quedaba en posición de gol fracasaba irremediablemente por falta de puntería, con el pie o la cabeza.
Eran muy seguras las intervenciones del guardameta Boruc, pero cuando estuvo a merced de Lukas Podolski y de Miroslav Klose en las dos oportunidades más claras para anotar, fueron sus rivales los que fallaron.
Para colmo, tenía la suerte a favor, como con dos remates sobre el final que se estrellaron en el travesaño.
La primera zozobra la vivió ante Klose, quien llegó a las barbas del guardameta a la carrera, saltó como para aniquilarlo con su cabezazo pero la pelota pasó rozando el poste izquierdo.
El segundo susto para Polonia fue una entrada a fondo de Podolski, quien también quedó en las puertas del arco, aunque en una posición algo cerrada, desde donde remató de manera fallida.
El retorno de Michael Ballack para llevar el estandarte pasó por momentos inadvertido, porque el volante se movió con su habitual solvencia y metió pases exactos pero jugó tan lejos del arco que se quedaba mirando las maniobras de ataque como espectador.
En la segunda etapa los nervios le jugaron una mala pasada a Ballack, quien fue amonestado por una infracción violenta, producto de su impotencia por poner orden y desplegar las alas de su mejor juego.
Bastian Schweinsteiger también colocaba pases certeros, pero extremadamente largos, anunciados, frente a una escuadra que se escalonó en forma disciplinada para ocupar espacios y cerrar los caminos hacia su valla.
Polonia adelantó por momentos sus líneas pero un cambio introducido por Jurgen Klinsmann influyó en una mayor movilidad de juego.
Fue el ingreso de David Odonkor quien le puso algo de sal y pimienta a un partido que empezaba a convertirse en una monocorde reiteración de avances frontales y rechazos mecánicos de las defensas.
Pero Odonkor no pudo con su genio y se ganó una tarjeta amarilla por excederse en la lucha por el control de la pelota con peligro para la integridad física del adversario.
"Un gol al final del partido nos quitó la posibilidad de continuar jugando en el Mundial, me siento muy mal", declaró el entrenador polaco Pawell Janas.
Dentro de ese combate a brazo partido, al límite del reglamento, también perdió el control Cristoph Metzelder, cuyo juego brusco también fue castigado con una cartulina de advertencia.



