Recuerda España a víctimas del 11/M
Cientos de personas guardaron cinco minutos de silencio y un chelista tocó una melodía por la paz en memoria de las víctimas de los atentados dinamiteros ocurridos hace dos años en la red ferroviaria de Madrid.
Madrid, España, marzo 11, 2006.- Cientos de personas guardaron cinco minutos de silencio y un chelista tocó una melodía por la paz, este sábado, en memoria de las víctimas de los atentados dinamiteros ocurridos hace dos años en la red ferroviaria de Madrid.
La ceremonia se realizó en el Parque del Retiro, en la capital, con la presencia del Presidente y de otros dignatarios.
En la estación de El Pozo, la más afectada por los atentados del 11 de marzo del 2004, unas 100 personas guardaron silencio, cabizbajas. Algunas llevaban flores en las manos y otras lloraban.
Pero a diferencia de lo ocurrido en el primer aniversario de los ataques, cuando la nación entera guardó silencio, la mayoría de los españoles prosiguió el sábado con sus actividades normales. Vehículos y transeúntes siguieron su camino sobre el Paseo de la Castellana, que atraviesa la capital.
Unas 191 personas murieron y más de mil 500 resultaron heridas cuando un grupo de terroristas islámicos detonó 10 bombas en trenes de la red capitalina.
Al-Qaida se atribuyó los atentados, pero una investigación de dos años ha revelado que el grupo de Osama bin Laden no dio apoyo logístico ni financiero a los dinamiteros, dijeron dos funcionarios prominentes de inteligencia a The Associated Press.
Después de los cinco minutos de silencio en el Bosque de los Ausentes, un joven chelista interpretó “El Canto de los Pájaros”, de Pablo Casals. El presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y otros asistentes, colocaron ofrendas de flores ante una bandera española que ondeaba a media asta en el bosquecillo de olivos y cipreses, creado en el parque en memoria de las víctimas.
Más temprano, una delegación de Marruecos, país del que provenían muchos de los supuestos autores de los atentados, participó en una ceremonia.
La delegación de 70 miembros, denominada Caravana Marroquí por la Paz y la Solidaridad, partió el 5 de marzo de su país, a bordo de autobuses. Hizo paradas en varias ciudades españolas, antes de llegar a la estación ferroviaria de Atocha, la mañana del sábado.
El grupo mostró una bandera marroquí, junto a otra española, mientras guardaba silencio dentro de la estación, una de las cuatro donde estallaron bombas colocadas en mochilas.
Muchos de los 24 sospechosos encarcelados en relación con los ataques son marroquíes, pero algunos habían vivido en España durante años.
“Queremos expresar nuestra solidaridad y apoyo al pueblo español, así como mostrar que el pueblo marroquí es un pueblo de paz, que está en contra del terrorismo”, dijo Mohamed Bouyida, un miembro de la delegación.



