Alemania la gran triunfadora de los Juegos Olímpicos
Alemania, gracias a sus biatletas y especialistas en luge y bosbleigh, ganó 29 medallas, entre ellas once de oro, logrando el objetivo que se había fijado en los Juegos Olímpicos de Turín, ganar la clasificación por naciones.
Turín, Italia, febrero 26, 2006.- Alemania, gracias a sus biatletas y especialistas en luge y bosbleigh, ganó 29 medallas, entre ellas once de oro, logrando el objetivo que se había fijado en los Juegos Olímpicos de Turín, ganar la clasificación por naciones.
"Hemos cumplido nuestras expectativas en la clasificación de medallas por naciones", se felicitó Klaus Steinbach, presidente del Comité Olímpico Alemán (NOK).
La delegación alemana, compuesta por 161 participantes, se ilustró en biatlón, donde Michael Greis, Sven Fischer y Kati Wilhelm ganaron un total de once medallas de las 30 posibles.
El inesperado Greis, 29 años, entró incluso en la historia del deporte alemán al convertirse en el primer atleta en ganar tres medallas de oro (20 km, relevo y carrera en línea) en unos mismos Juegos Olímpicos.
Otra biatleta que entró en la crónica olímpica fue Ushi Disl, que con su medalla de bronce en la carrera en línea, totaliza nueve medallas en cinco Juegos Olímpicos, lo que la convirtió en la biatleta más laureada de la historia.
La Mannschaft se ilustró también en la combinada nórdica con Georg Hettich, campeón olímpico de 15 km y medalla de bronce en sprint, que también conquistó la plata en la prueba por equipos.
Alemania confirmó su dominio en la luge femenina, colocando a tres representantes en el podio, como en 2002 en Salt Lake City, y logró una medalla de bronce en la prueba de dos plazas.
La hegemonía alemana se manifestó también en bobsleigh con los títulos de Andre Lange en bob a dos y de Sandra Kiriasis en la categoría femenina.
En el apartado de decepciones, el título ganado por el equipo femenino de patinaje de velocidad en la nueva prueba de persecución no puede disimular las derrotas de Anni Friesinger, que llegó a Turín para llenarse de oro, pero que regresó sin el título logrado en 2002 en "su" distancia, el 1500 m.
El fracaso de los esquiadores alpinos era esperado y el de los saltos de esquí era barajado: en individual, los alemanes firmaron su peor balance desde 1992, que la medalla de bronce por equipos no logró atenuar.
Los saltos de esquí estuvieron incluso a punto de ensombrecer las conquistas de Alemania: Alexander Herr, decepcionado tras haber dejado su plaza para el concurso en el gran trampolín a Martin Schmitt, cuestionó las competencias de los seleccionadores alemanes y fue expulsado de la competición.



