Benedicto XVI bendice la llama olímpica
El Papa Benedicto XVI bendijo este jueves la llama olímpica, que llegará a Turín para los Juegos de invierno en febrero.
Ciudad del Vaticano, Roma, 8 de diciembre, 2005.- El Papa Benedicto XVI bendijo este jueves la llama olímpica, que llegará a Turín para los Juegos de invierno en febrero, desde la ventana de sus apartamentos del Vaticano aprovechando la plegaria del Angelus recitada ante millares de romanos en la plaza de San Pedro.
El Papa deseó que la llama "recuerde a todos los valores de paz y la fraternidad que están en la base del olímpismo".
La llama olímpica entró en la plaza de San Pedro a manos de Stefano Baldini, campeón de maratón en Atenas-2004.
Baldini recibió la antorcha del presidente de la República italiana, Carlo Azeglio Ciampi, en el Quirinal, sede de la presidencia. Después, el atleta recorrió corriendo las calles de Roma en medio de una hilera de espectadores.
La antorcha olímpica había llegado el miércoles Roma, primera etapa de un largo periplo en la península itálica antes de que finalice en Turín (noroeste) para la ceremonia oficial de apertura de los Juegos de invierno el 10 de febrero.
En su segunda noche italiana, la llama olímpica alumbró el ayuntamiento de Roma, en el Campidoglio (Capitolio).
Durante 64 días, la antorcha, que será llevada por 10.001 relevistas, recorrerá 11.300 kilómetros, atravesará 104 ciudades y hará incursiones en Austria, Eslovenia, Suiza, San Marino y Francia.



