Tarjeta roja a la prostitución en el Mundial 2006 de Alemania
El Mundial 2006 de fútbol podría llevar a unas 40 mil mujeres extranjeras a prostituirse en Alemania, donde la campaña "Tarjeta roja a la prostitución forzosa" pretende luchar contra la trata de mujeres en esa fiesta del deporte.
Berlín, Alemania, 5 de diciembre, 2005.- El Mundial 2006 de fútbol podría llevar a unas 40 mil mujeres extranjeras, muchas engañadas, a prostituirse en Alemania, donde la campaña "Tarjeta roja a la prostitución forzosa" pretende unir a espectadores y jugadores en la lucha contra la trata de mujeres en esa fiesta del deporte.
Katharina Cetin, de la organización de prostitutas Hydra de Berlín, no lo esconde. El Mundial, que se disputará en 12 ciudades del 9 de junio al 9 de julio de 2006, es una jugosa oportunidad para la profesión, que en Alemania cuenta 400.000 personas.
"Tenemos buenas perspectivas de ingresos, será un buen negocio", afirma. Celebrar la victoria de su Selección o digerir la amarga derrota pasando un buen rato en compañía femenina es la receta de la prostitución, tan vieja como el oficio.
Pero tras los tres millones de visitantes esperados y los cuerpos musculosos de las estrellas del balón se esconde el negro universo de la prostitución forzosa, la esclavitud de los tiempos modernos.
"No sabemos exactamente cuántas mujeres podrían verse obligadas a prostituirse", admite Brunhilde Raiser, presidenta del Consejo Nacional de Mujeres de Alemania, la federación de asociaciones femeninas promotora de "Tarjeta roja a la prostitución forzosa".
"Pero lo que es seguro es que la prostitución va a aumentar enormemente", pronostica, mientras otras organizaciones, como Solwodi, que ayuda a mujeres en dificultades, habla de la llegada de 40.000 prostitutas.
Muchas vendrán de Europa del Este, atraídas por falsos anuncios clasificados: "Se busca camarera durante el Mundial", "contratamos azafatas" o "se necesita niñera". Una vez en Alemania, ilegalmente, serán forzadas a prostituirse y a entregar el dinero a los proxenetas.
Para intentar sensibilizar a la gente, el Consejo Nacional de Mujeres se dirigió directamente a los jugadores de la selección alemana para que participaran en la campaña.
"Como miembro de la selección nacional de Alemania, es usted un modelo para muchos hombres en este país y sabe que su voz, en ocasiones, cuenta más que la de los políticos", escribió al guardameta Oliver Kahn.
En cuanto a la Federación Alemana de Fútbol (DFB), su presidente Gerhard Mayer-Vorfelder, hizo saber a la ex ministra de la Familia, Renate Schmidt, que ni la DFB ni el comité organizador del Mundial querían ser "activos" en esta campaña.
Para intentar controlar mínimamente lo que se avecina, dos de las ciudades donde se jugarán los partidos, Colonia y Dortmund, piensan instalar los llamados "garajes del sexo".
Se trata de unas casetas parecidas a los autolavados de vehículos, que cuentan con sanitarios, distribuidores de preservativos y un botón de alarma para que las prostitutas puedan utilizarlo en caso de peligro.



