Cada vez con menos sorpresas en la Liga de Campeones
Los resultados de la cuarta jornada de la Liga de Campeones confirmaron la tendencia de que los equipos grandes dan cada vez menos lugar a sorpresas, haciendo valer su historia, figuras y poder económico ante clubes más pequeños.
París, Francia, 21 de noviembre, 2005.- Los resultados de la cuarta jornada de la Liga de Campeones confirmaron la tendencia, que podría continuar este martes y miércoles en la quinta, de que los equipos grandes dan cada vez menos lugar a sorpresas, haciendo valer su historia, figuras y poder económico ante clubes más pequeños.
Las clasificaciones a los octavos de final de los gigantes españoles FC Barcelona y Real Madrid, el tetracampeón francés Lyon y el inglés Arsenal, tras arrollar a sus rivales en esa última fecha, ratifican la polarización de un fútbol en que los "ricos" dominan a los "pobres".
La gran novedad de la cuarta jornada fue la primera caída del Chelsea, campeón de Inglaterra y aplastante líder de la Premier League. Betis lo superó en Sevilla por la mínima diferencia, haciéndole conocer por primera vez en la temporada la derrota a un elenco de estrellas.
Sin embargo, los sevillanos deberán batallar para conseguir una plaza en octavos, en un grupo donde el actual campeón europeo Liverpool, al que se enfrentan el miércoles, sigue con paso firme, mientras Chelsea suma la experiencia de haber sido protagonista del torneo en los últimos años hasta las instancias decisivas.
De los ocho grupos, el suspenso murió completamente en el grupo F, donde el Lyon y el Real Madrid, dos candidatos a la corona europea, ya avanzaron a la segunda fase y la única motivación de esos dos equipos será luchar por el primer puesto de la llave y lo harán el miércoles en el Santiago Bernabéu.
La balanza también parece inclinada en muchos otros. Como el A, donde Juventud y Bayern Múnich parecen tener más de la mitad del pleito solucionado, en el B el Ajax corre con ventaja para quedarse con el segundo billete, junto a los Gunners, y en el H el Inter Milán se cortó solo en la punta, a cuatro unidades de sus tres escoltas.
Los únicos "elefantes" europeos que sufren un poco son el Manchester United, que está segundo de la zona D a un punto del líder Villarreal, y el AC Milán, subcampeón europeo que aparece tercero en la llave E tras perder en Holanda con el puntero PSV Eindhoven. Sin embargo, el calendario los exhibe en una posición favorable para sellar sus pasaportes a octavos.
Los gigantes saben que no deben fallar porque avanzar de ronda implica una fuerte inyección de dinero en las cajas del club, que permite seguir ampliando las diferencias con sus rivales con la compra de los mejores jugadores, aquellos que hacen la diferencia en los momentos clave, como David Trezeguet en la Juventus, Samuel Etoo y Ronaldinho en el FC Barcelona, Juninho en el Lyon o Thierry Henry en el Arsenal.
El importante dinero que llega de los premios y derechos de transmisión hace que las potencias pongan todas sus fichas en la Champions, para seguir manteniendo el círculo virtuoso que consiguieron construir y que también les permite reinar con comodidad en sus Ligas, como lo hacen Chelsea en Inglaterra, Lyon en Francia y Juventus en Italia.
La ecuación es simple: invierten un capital inicial en adquirir a grandes estrellas, quienes tienen las mejores armas para definir los partidos y "asegurar" resultados que generen altos ingresos por los derechos de televisión, sumados a los premios por avanzar de ronda en Champions, la publicidad y la taquilla que aumenta y al mismo tiempo la venta de camisetas de los nuevos ídolos.



