Pide AMLO apoyo del magisterio para campaña
Andrés Manuel López Obrador, precandidato a la presidencia de la República del Partido de la Revolución Democrática, llamó al magisterio mexicano a que se unan a él "para que juntos logremos la transformación del país".
Villahermosa, Tabasco, septiembre 3, 2005.- Andrés Manuel López Obrador, precandidato a la presidencia de la República del Partido de la Revolución Democrática, llamó al magisterio mexicano a que se unan a él "para que juntos logremos la transformación del país".
En un mitin en su natal Tabasco, el ex jefe de gobierno del Distrito Federal invitó a los maestros a participar de su candidatura al asegurar que "se puede transformar a México con el apoyo de la gente, pero sería mucho mejor que participaran en esta tarea todos los maestros”.
El político tabasqueño habló de sus aspiraciones a la Presidencia con el objetivo de que el país deje de ser gobernado por "mafiosos y el hampa de la política”, asimismo, prometió a sus paisanos que bajará los precios de la gasolina, gas y electricidad y aclaró que es posible a pesar de que sus adversarios piensen lo contrario.
Al insistir que para su campaña no tiene dinero ni quiere pedirle a grupos de intereses creados, invitó a pegar cartulinas para pegarlas fuera de sus casas, "esa es la mejor campaña para llegar libres a la presidencia de la República y no atados de pies y manos".
Expresó su compromiso con la educación pública y que no abandonará este sector, y aclaró que no está en contra de la educación privada, el que tenga para pagarla que lo haga, pero el gobierno está obligado a garantizar la educación pública gratuita y de calidad en todos los niveles de escolaridad.
Prometió la creación de nuevas universidades públicas, mejorar los espacios que existen, pues "no podemos rechazar a los jóvenes que quieren estudiar, sino que se les tiene que garantizar el derecho que tienen al estudio".
Al referirse a la crisis que vive el campo mexicano, señaló que la debacle de las actividades agropecuarias se inició con la firma del Tratado de Libre Comercio, pues se puso a competir en condiciones de desigualdad al productor nacional con los del extranjero.
Comparó que los productores estadounidenses reciben en subsidios hasta la mitad del costo de producción, mientras que en México los agricultores están abandonados a su suerte.



