Defiende EU a Garza tras sus polémicas declaraciones
El Departamento de Estado de EU defendió a su embajador en México, Antonio Garza, tras su polémicas declaraciones en las que criticó al gobierno de México por no lograr frenar la violencia en la frontera.
Washington, Estados Unidos, 17 de agosto, 2005.- El Departamento de Estado defendió este miércoles a su embajador en México, Antonio Garza, tras su polémicas declaraciones en las que criticó al gobierno de México por no lograr frenar la violencia en la zona fronteriza.
"Un embajador estadounidense en cualquier país del mundo tiene la responsabilidad de tomar medidas para proteger a la gente que trabaja en nombre del pueblo estadounidense en cualquiera de esos países", declaró el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
Garza "tomó las decisiones que consideró necesarias", agregó, al referirse al reciente cierre durante una semana del consulado estadounidense en la ciudad de Nuevo Laredo, a principios de agosto.
El vocero aprovechó la oportunidad para pedir cooperación entre ambos países. "Trabajamos estrechamente con el Gobierno mexicano (...) en el asunto de la violencia en la frontera", aseguró.
"Sé que es un problema difícil para México y los mexicanos. También es duro para los estadounidenses que viven en esa región. La manera de resolverlo es trabajar juntos y cooperando. Pienso que es lo que estamos viendo", sostuvo McCormack.
La víspera, en un discurso en la Universidad de Denver, el embajador Garza justificó su decisión de cerrar la legación diplomática de Nuevo Laredo.
"Hay quienes han dicho que ordené el cierre para castigar al Gobierno mexicano por fracasar en el control de la violencia en la región", dijo.
"Hasta cierto punto es verdad, y he sido muy claro: mi responsabilidad primaria como embajador es la seguridad de los ciudadanos de Estados Unidos, y no vacilaré en tomar medidas cuando se encuentren en riesgo", admitió.
El consulado permaneció cerrado del 1 al 8 de agosto en Nuevo Laredo, escenario desde hace más de dos años de repetidos enfrentamientos entre bandas, desde que fuera detenido el jefe del cartel del Golfo, Osiel Cárdenas.
El embajador ordenó la reapertura después de haber recibido garantías de que el gobierno mexicano seguirá combatiendo la violencia criminal en la frontera.



