Nuevo diferendo México-E.U. provocado por la inseguridad y la violencia
La inseguridad ciudadana y una ola de violencia en la frontera provocaron un nuevo diferendo entre México y su vecino del norte, Estados Unidos, cuya embajada decidió cerrar siete días uno de sus consulados.
México, D.F., julio 30, 2005.- La inseguridad ciudadana y una ola de violencia en la frontera, especialmente en la ciudad de Nuevo Laredo, provocaron un nuevo diferendo entre México y Estados Unidos, con agrias críticas estadounidenses, cuya embajada decidió cerrar siete días uno de sus consulados.
El viernes, el embajador de Estados Unidos, Tony Garza, anunció que su representación en Nuevo Laredo cerraría por una semana, luego de un "inusual" tiroteo entre delincuentes, en el que presuntamente se utilizaron armas de alto poder, incluyendo una bazuca de mediano alcance.
La suspensión de las actividades de la legación diplomática, que se hará efectiva a partir del 1 de agosto, se lleva a cabo para "poder valorar la situación de seguridad de nuestros empleados, de viajeros norteamericanos a la región y de visitantes del consulado", dijo la embajada estadounidense.
La medida no gustó a las autoridades mexicanas quienes rechazaron las razones del cierre del consulado en Nuevo Laredo.
"La Cancillería mexicana no comparte las razones aducidas por la embajada de los Estados Unidos de América para instruir el cierre temporal de su consulado", informó un comunicado.
Para México, "los reiterados señalamientos públicos de la embajada de Estados Unidos, (...) sobre la situación que prevalece en la frontera, en nada contribuyen a los esfuerzos de cooperación bilateral para acabar con la criminalidad" en esa zona.
El cierre del consulado en la localidad fronteriza llegó después de un par de "alertas" emitidas por el gobierno de Estados Unidos, que había considerado importante informar a sus ciudadanos sobre los altos índices de violencia registrados en la franja fronteriza entre ambos países.
El pasado martes, el embajador Garza advirtió sobre los más de 100 asesinatos registrados en Nuevo Laredo, una ciudad en la que desde hace meses bandas rivales del narcotráfico se disputan ese territorio.
Las palabras del embajador fueron respondidas de inmediato el mismo martes por la Cancillería mexicana, que destacó "los esfuerzos para abatir la violencia" en esa región.
Entre las medidas tomadas por las autoridades mexicanas para abatir la violencia se encuentra el programa "México Seguro", un dispositivo especial de seguridad que desde el 11 de junio pasado se aplica en Nuevo Laredo.
"México Seguro" incluye el patrullaje de la policía federal en las calles de la ciudad fronteriza y del estado de Tamaulipas, y revisiones especiales a cargo del Ejército mexicano.
En Nuevo Laredo, hasta el pasado 21 de julio habían ocurrido 101 homicidios violentos, superando los registros de 2004 cuando hubo 64 personas asesinadas. En todo el estado de Tamaulipas el número de ejecuciones en 2005 llega ya a 211.
Tamaulipas, pero en especial la fronteriza Nuevo Laredo, es una importante plaza para el trasiego de narcóticos y estupefacientes, sobre todo cocaína y marihuana.



