Federación alemana de fútbol pide suspensión de por vida para dos árbitros
La Federación Alemana de Fútbol solicitó la suspensión de por vida del arbitraje para otros dos árbitros, Jürgen Jansen y Wieland Ziller, por su presunta implicación en un amplio escándalo de corrucción y de apuestas clandestinas en Alemania, anunció este martes la DFB.
Berlín, Alemania, mayo 24, 2005.- La Federación Alemana de Fútbol (DFB) solicitó la suspensión de por vida del arbitraje para otros dos árbitros, Jürgen Jansen y Wieland Ziller, por su presunta implicación en un amplio escándalo de corrucción y de apuestas clandestinas en Alemania, anunció este martes la DFB.
El informe sobre ambos árbitros fue transmitido al tribunal deportivo de la Federación, que a finales del pasado abril excluyó de por vida del arbitraje al árbitro Robert Hoyzer, desencadenante del escándalo que sacudió profundamente al mundo futbolístico de Alemania, país anfitrión del Mundial 2006.
Hoyzer, de 25 años, admitió en febrero pasado su culpabilidad en un delito de corrupción y manipulación de partidos en el que implicó a otros árbitros alemanes.
La comisión de control de la DFB -que el pasado viernes ya solicitó la suspensión de por vida de otro de los árbitros implicados, Dominik Marks- sostiene que Jansen y Ziller violaron el reglamento y el estatuto de la Federación.
Ambos realizaron apuestas sobre dos partidos que ellos mismos arbitraron -Kaiserslautern-Fribourg (de Primera División), el 27 de noviembre de 2004, y Dresde-Unterhaching (de Segunda), el 21 de noviembre de 2004--, cobrando a continuación el importe ganado, pese a que, como precisó la DFB, no se puede reprochar falta alguna en el arbitraje a Jansen.
Sin embargo, el comportamiento de Jansen y Ziller "conllevó una ofensa para la reputación de los árbitros y del fútbol alemán", declaró el presidente de la comisión de control de la DFB, Horst Hilpert, al subrayar que la sanción solicitada era "apropiada".
En cuanto a Marks, de 29 años, fue acusado por Hoyzer de haber recibido dinero por manipular el resultado de un partido de la Tercera División en 2004, y de haber intentado manipular ese mismo año otro encuentro de Segunda División.
Hoyzer, por su parte, recibió unos 67 mil euros y un televisor de regalo para manipular, al menos, cuatro partidos antes del año 2004, en favor de una red de apuestas fraudulentas organizada por la mafia croata.



