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La UEFA multa a Chelsea y sanciona a Mourinho con dos partidos

La UEFA multó al club inglés Chelsea con 50 mil euros y suspendió por dos partidos a su entrenador, José Mourinho, por acusaciones contra el árbitro Anders Frisk y conducta inapropiada en un choque ante Barcelona, por la Liga de los Campeones.

Nyon, Suiza, 31 de marzo, 2005.- La Unión Europea de Fútbol (UEFA) multó este jueves al club inglés Chelsea con 50 mil euros y suspendió por dos partidos a su entrenador, José Mourinho, por acusaciones contra el árbitro Anders Frisk y conducta inapropiada en un choque ante Barcelona, por la Liga de los Campeones.

El portugués Mourinho también recibió una multa equivalente a 13 mil euros.

Las sanciones fueron decididas luego que el comité disciplinario de la UEFA escuchó las explicaciones de dirigentes de Chelsea sobre los cargos contra Mourinho, por cuestionar la parcialidad de ese partido y "formular falsas acusaciones".

El club inglés recibirá el veredicto por escrito el viernes, y tendrá tres días caso decida apelar la decisión.

En el caso de Mourinho, la sanción significa que no podrá estar en el terreno en el partido que Chelsea jugará ante el alemán Bayern Múnich por los cuartos de final de la Liga de los Campeones.

Mourinho no podrá siquiera ingresar a los vestuarios para hablar con sus jugadores durante los dos partidos que componen la sentencia.

Presente en las audiencias en la sede de la UEFA en Nyon, próxima de Ginebra, el director de Chelsea, Bruce Buck, dijo que el club fue bien recibido por el organismo, donde tuvo derecho a un interrogatorio "pleno y justo".

"Querríamos dejar atrás este incidente, y lo más probable es que decidamos no apelar la sentencia", dijo Buck a la red de televisión Sky, aunque admitió que el club aguardará la sentencia por escrito para proceder a un análisis detallado.

El pasado 23 de febrero, Chelsea viajó a Barcelona para enfrentar al Barça por los octavos de final de la Liga de los Campeones. Al fin del primer tiempo, Chelsea vencía 1-0, pero en el segundo período se quedó con 10 hombres y acabó derrotado por 2-1.

Luego del partido, Mourinho dijo haber visto ingresar al entrenador de Barcelona, el holandés Frank Rijkaard, al vestuario del árbitro sueco Frisk al fin del primer tiempo, y por ello decidió no presentarse a la conferencia de prensa obligatoria ni autorizar a sus jugadores.

Mourinho llegó a afirmar que para él no fue una sorpresa cuando Frisk expulsó a Didier Drogba, de Chelsea, en el segundo tiempo, luego del supuesto encuentro con Rijkaard en su vestuario.

Frisk y Rijkaard negaron de modo vehemente ese supuesto encuentro. Como consecuencia de la denuncia, el árbitro sueco -apuntado como uno de los mejores de Europa- reveló que sufría amenazas de muerte de hinchas de Chelsea y optó por poner punto final a su carrera.

Posteriormente, Mourinho dijo que él personalmente no había visto la entrada de Rijkaard al vestuario de Frisk, sino que eso le fue relatado por su asistente Steve Clarke y al oficial de seguridad Les Miles.

El escándalo, coronado con la decisión de Frisk de abandonar el silbato, generó una fuerte reacción en el ámbito de la UEFA, donde un dirigente llegó al punto de definir públicamente a Mourinho, Clarke y Miles como "mentirosos".

Aunque Barcelona ganó el partido de ida por los octavos de final en España, Chelsea acabó clasificando a los cuartos de final gracias a una impresionante victoria por 4-2 en el choque de vuelta en Londres.

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