México se juega frente a Estados Unidos el orgullo futbolístico
La selección mexicana de futbol se juega este domingo frente a Estados Unidos el orgullo futbolístico de un país en el que el balompié es prácticamente una forma de vida, en partido por la segunda jornada del hexagonal eliminatorio de Concacaf para el Mundial de Alemania-2006.
México, D.F., Marzo 26, 2005.-La selección mexicana de futbol se juega este domingo frente a Estados Unidos el orgullo futbolístico de un país en el que el balompié es prácticamente una forma de vida, en partido por la segunda jornada del hexagonal eliminatorio de Concacaf para el Mundial de Alemania-2006.
"Aquí el deporte más popular, el que nos apasiona, es el fútbol, hay que seguir demostrando que México ha crecido mucho y que somos los mejores de la región", dijo el delantero mexicano Francisco 'Kikín' Fonseca.
El cotejo entre México y Estados Unidos, el segundo del hexagonal que otorga a la Concacaf tres boletos directos para el Mundial teutón, más la posibilidad a un cuarto de disputar una repesca ante un seleccionado asiático, tendrá lugar en el estadio Azteca de la Ciudad de México (2 mil 400 mts. sobre el nivel del mar) a partir de las 12 hrs locales.
La selección mexicana confía en sacar jugo, en principio, de las adversidades físicas que representa para un equipo extranjero jugar en el principal estadio de la capital mexicana.
"Nosotros estamos acostumbrados a jugar en la altura, acostumbrados a jugar a las doce del mediodía (...) tenemos que mover la pelota, tenemos que darle una dinámica al partido para que ellos sientan esos 90 minutos", dijo recientemente el seleccionador azteca, el argentino Ricardo Lavolpe.
Figuras estadounidenses como Alexis Lalas, ex defensor del seleccionado de ese país y actual presidente del club San José Earthquakes de la Major League Soccer (MLS), reconocieron esa debilidad, aunque consideró que no es determinante.
"Para cualquiera es difícil jugar en el Azteca. Hay contaminación, hay altitud, hay 100 mil personas gritando y un excelente rival. Pero ahora el equipo norteamericano tiene experiencia, habilidad, capacidad para entrar en ese ambiente y ganar", indicó.
El partido, como todos los choques entre ambas escuadras, se potencia además con rivalidades históricas que van más allá del deporte.
Con más de tres mil kilómetros de frontera, la relación entre los gobiernos de México y Estados Unidos, tirante históricamente, salpican también al fútbol.
"Ahora es una rivalidad grandiosa entre México y los Estados Unidos. Tienen muchos aspectos, no sólo es el fútbol, está la cuestión política, las situaciones económicas, la influencia de ambos países entre sí, pienso que es grandioso este choque por todo lo que implica", añadió Lalas.
El partido, en efecto, toma un sabor histórico no sólo en México, sino también en Estados Unidos, reflejado en el número de medios de ese país acreditados para el cotejo: más de 35, cobertura que sólo puede compararse con la del Mundial pasado, destacó la prensa mexicana.
Estados Unidos eliminó a México en los octavos de final del Mundial de Corea del Sur y Japón de 2002 al ganarle 2-0 (McBride, 8, y Donovan, 65).
México mantiene la sexta posición en la clasificación mundial de selecciones de la FIFA, mientras que Estados Unidos está en el décimo puesto.
El arbitraje para el partido de este domingo estará a cargo del salvadoreño Rodolfo Alexander Sibrián, auxiliado por los hondureños Carlos Pastrana y Reynaldo Salinas.
Probables alineaciones:
México: Oswaldo Sánchez - Ricardo Osorio, Rafael Márquez, Carlos Salcido, Salvador Carmona - Jaime Lozano, Pavel Pardo, Antonio Naelson, Cuauhtémoc Blanco - Francisco Fonseca y Jared Borgetti. DT: Ricardo Lavolpe.
Estados Unidos: Joe Cannon - Chad Marshall, Nat Borchers, Chris Albright, Pablo Mastroeni - Clint Dempsey, Steve Ralston, Clint Mathis, Pat Noonan - Eddie Johnson y Brian Ching. DT: Bruce Arena.



