Piden autonomía de gestión de Pemex para evitar deterioro de sus finanzas
El presidente Vicente Fox y el director general de Pemex, Luis Ramírez Corzo, pidieron la autonomía de la paraestatal, la más endeuda del mundo, e impedir así que sus finanzas se deterioren irremediablemente.
Ciudad del Carmen, Campeche, 18 de marzo, 2005.- El presidente Vicente Fox y el director general de Petróleos Méxicanos (Pemex), Luis Ramírez Corzo, pidieron este viernes la autonomía de la paraestatal, la más endeuda del mundo, e impedir así que sus finanzas se deterioren irremediablemente.
"Lejos de privatizar, de lo que se trata es de fortalecer" a Pemex, declaró Fox en un discurso pronunciado con motivo del 67 aniversario de la expropiación petrolera en México.
"Todos sufriremos las consecuencias, si por miopía, egoísmo, estéril conservación o irresponsable derroche no tomamos las decisiones que esta industria reclama hoy", dijo Fox, en referencia a las iniciativas de reforma fiscal de Pemex y de reforma energética, bloqueadas en la Cámara de Diputados.
Pemex tuvo en 2004 una producción récord de 3 mil 383 millones de barriles diarios (mbd) y supuso para el Estado unos ingresos de más de 50 mil millones de dólares en impuestos, recordó Fox ante centenares de empleados de una planta petrolera del sudeste del país.
"No podemos permitir que su situación financiera se deteriore", advirtió.
El endeudamiento y los pasivos laborales de una plantilla de más de 150 mil trabajadores ha convertido a Pemex en "la compañía petrolera más endeudada del mundo, con un pasivo total que asciende a 960 mil millones de pesos (unos 87 mil millones de dólares)", recordó por su parte el director Ramírez Corzo.
Fox acudió a la tradicional ceremonia de la expropiación de 1938 tras su ausencia del año pasado. "Debemos estar abiertos a las nuevas corrientes del pensamiento y de la acción política (...) pero deberemos ser capaces de conservar y defender aquello que ha dado muestras de ser benéfico para el país", advirtió por su parte el secretario general del sindicato, Carlos Romero Deschamps.
Romero Deschamps, tiene pendiente un proceso en su contra junto a otros responsables del sindicato y ex directivos de Pemex, por acusaciones de haber desviado dinero al anterior partido en el poder, el Revolucionario Institucional (PRI).
El dirigente sindical, vitoreado por los simpatizantes de su sindicato, reconoció: "estamos ya muy cerca del fin de la era del petróleo fácil".
Luego pidió "unidad" al Presidente, y advirtió además contra "los tiempos políticos que se avecinan, en los que Petróleos Mexicanos aparece como apetitoso bocado".
Romero Deschamps mencionó en concreto a "los que tomaron los pozos petroleros, siendo oposición, y siembran descontento, siendo gobierno", en clara alusión al jefe de Gobierno capitalino, Andrés Manuel López Obrador.
López Obrador arrancó su carrera política en el vecino estado de Tabasco tomando pozos petroleros de Pemex en los años 90, en reclamo de mayores recursos para el estado y acusando a la empresa de dañar al medio ambiente.



