Con Martha Debayle

Los protocolos más raros de los Royals

De dónde salieron estas reglas, quién impuso, quiénes tienen que seguirlas y cuáles son las más raras hasta para los niños

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Martha Debayle: Los protocolos más raros de los Royals

Gabriella Morales-Casas, royal specialist de Vanidades, Univisión y Netflix Latam, editor at large de Caras México. // IG: @gabriellamoralescasas // TW: @elprincipado

Sobre el protocolo real:

• Las tradiciones de la realeza han compuesto lo que se conoce como “protocolo real” y aunque se dice que existe un booklet afinado por la mismísima reina Isabel II sobre el orden de precedencia, los derechos y obligaciones de los miembros que la componen, así como los modales esperados por la familia real, la realidad es que la etiqueta británica la han impuesto las escuelas más antiguas que datan desde tiempos Eduardianos hacia el Siglo XVII y que han suavizado las más estrictas reglas de antaño como “dominar el arte de la espada”, “rezar tres veces al día” o “tener educación en casa para no convivir con el vulgo”, este último todavía le aplicó a la reina Isabel II.

• En este concienzudo recuento sobre el protocolo de los herederos al trono del Reino Unido, hemos recopilado desde lo oficial, lo conocido y lo trascendido en materia de etiqueta y comprende tradiciones tan extrañas como divertidas y algunas muy snob.

1. El nacimiento de un royal baby se anuncia a la antigüita

Cuando un heredero al trono nace se cuelga el anuncio en las puertas del Palacio de Buckingham (ahora ya se anuncia en la web del Palacio de Buckingham y sus redes sociales) y el pregonero de la Torre de Londres lo grita con un pergamino, además, se organiza un saludo de armas militares de 41 disparos en dos locaciones Torre de Londres y 61 disparos desde Hyde Park. ¿Por qué en la Torre de Londres? Por ser el palacio real en pie más antiguo de Inglaterra. Todo royal debe tener cuatro nombres, mínimo tres y que aludan a parientes de alto rango y ancestros legendarios.

2. Si hay un ataque nuclear todos se salvan

El búnker de seguridad de Londres dice que la familia real debe ser salvada en su totalidad… aquí no aplican “los senior royals”, la Constitución es clara en que tienen derecho a entrar primero la monarca, el heredero directo y su esposa, los hijos del príncipe de Gales, sus hijos; los hijos de la monarca y sus esposas e hijos, y lo más increíble: ¡hasta los primos de la reina! Los duques de Kent, Gloucester y el príncipe Michael de Kent y su familia directa deben entrar al búnker antes que el Primer Ministro y su gabinete.

3. Las carriolas reales debe ser de una marca… y no es el monograma

Silver Cross es la proveedora de carriolas reales desde 1926 y la única autorizada para utilizarse en actos oficiales. La que usan todos los royal babies es el modelo Silver Cross Balmoral (nombrada así en honor al nacimiento de la reina Elizabeth II) que se distingue por su sobrio color negro y diseño antiguo –aunque ya hay colores grises, rosas y blancos para la vente general al público–, cuenta con sello real y hasta ediciones especiales, parten de las 400 libras hasta las 2 mil libras, que son aproximadamente 2500 dólares.

4. Los niños usan shorts hasta los 8 años

No pantalones largos, sino cortos, porque era el vestuario de los niños de la aristocracia victoriana que lucían siempre las rodillas limpias, mientras que los niños pobres y obreros usaban pantalones largos porque se ensuciaban trabajando. Las niñas deben usar vestidos de smock bordados a mano.

Los caballeros tienen prohibido vestirse de bermudas o shorts una vez pasados los 8 años.

5. Las mujeres no usan faldas arriba de la rodilla

Ni llevar las piernas desnudas, sino con medias. No deben ser negras ni tampoco de figuritas o encajes. Tampoco deben mostrar los hombros o escotes pronunciados. La primera que rompió esta regla fue Diana de Gales con sus famosos vestidos negros: desde 1981 cuando acudió a su primer compromiso como prometida de Carlos, traía un escote muy atrevido, y después con el famoso vestido de la venganza de 1994 y los Catherine Walker y Versaces que usó en 1996 que cortaban en el muslo.

6. Sí pueden usar jeans y trainers

La etiqueta dicta que si eres mujer no importando tu edad debes usar vestido o traje de dos piezas en eventos religiosos o palaciegos. Catherine utiliza jeans, chinos o coulottes con trainers blancos en ocasiones asociadas al deporte, jardines o algunas regattas. Los jeans nunca se usan en un evento formal en exterior y al polo no se llevan tenis o jeans jamás. Cuando Catherine y sus hijos usan jeans son en fotos de paparazzi. Meghan Markle rompió esta regla varias veces.

7. No pueden comer mariscos

Ningún royal heredero al trono puede consumir caviar, angulas, almejas, calamares, pulpos o pescados de ciertas especies como el pez globo, jurel, pez espada y el atún aleta amarilla que son altamente tóxicos. El motivo es que los mariscos y los pescados son susceptibles a infecciones y evitarlos previene una alergia o incluso la muerte, aparte de incómodas enfermedades del estómago que entorpezca la agenda durante una gira o un día ocupado. Tampoco desean alarmar a los súbditos.

 El duque de Edimburgo no comía carne y el príncipe de Gales es vegetariano. De acuerdo a los chefs retirados de la casa real el resto de la familia solo come carne roja o de puerco una vez a la semana, siempre magra y Catherine y William comen muchas semillas, legumbres y verduras diversas.

8. Las mujeres siempre se inclinan ante la reina

No importa si eres niña, joven o anciana cuando la ves por primera vez en el día. Charlotte lo hace desde los tres años. Si eres hombre inclinas la cabeza a partir de los 12 años, aunque también puedes inclinar ligeramente el torso… Ligeramente: hacerlo de más es burla.

9. Los niños no pueden gritar

Es inadmisible que un bebé real haga berrinche, ¡y menos en público! Si esto sucede son reprendidos de inmediato, como aquella ocasión en 2017 cuando Charlotte hizo berrinche y hasta se arrastró antes de abordar un helicóptero con Kate, quien controló el asunto.

Como parte de este protocolo es obligación de su nana enseñarles a dominar su tono de voz desde muy niños de forma lúdica. Este entrenamiento también se da en las escuelas de nanas del Reino Unido y se enseña a niños aristócratas: dominar el tono de voz es un arte al que no acceden los niños plebeyos.

10. Los herederos directos no viajan juntos

Es costumbre que los herederos directos al trono nunca viajen en el mismo avión por si tuvieran un accidente y uno de ellos muriera (esto con el fin de que siempre haya un heredero disponible); pero esta regla se ha relajado por decisión de la reina, quien otorga el permiso para que los Cambridge viajen juntos desde 2014. Charles y William nunca viajan en el mismo avión.

11. Todos deben hablar francés

Este fue el idioma oficial de las cortes de Henry IV que era normando y que instituyó el francés para ceremonias religiosas, coronaciones o designaciones de honores; fue Ricardo III el que cambió esta costumbre (el latín era la “segunda lengua” que se usaba para leer la Biblia y atender misa) y desde el siglo 14 es un idioma obligatorio en la educación privada de los herederos al trono.

Los hijos de la reina Elizabeth II y Philip hablaban alemán por petición del duque de Edimburgo. Harry y William hablaban inglés, francés y alemán; George, Charlotte y Louis Arthur están aprendiendo español en lugar del alemán.

12. No pueden quedarse con los regalos que les dan

La reina es quien decide qué se hace con ellos, y aplica para sus hijos y nietos con título y estatus SAR, ya que la política Windsor es la economía de las prendas, objetos y accesorios, y segundo es una forma de altruismo. El problema en el que se metió recientemente Charles por tráfico de influencias y venta de privilegios incluía revender los regalos de la reina y los que él recibía en sus viajes y reuniones… Los “roperazos” no son dignos de la realeza.

13. No pueden mostrar enojo o dolor en público

El ciudadano inglés promedio no sufre en público (el famoso upper stiff lip, como le llaman a este mood) y la familia real “representa al ciudadano ejemplar británico”, según el estatuto parlamentario del estado. En este sentido, si un miembro de la familia real pierde los papeles en público está demostrando que no tiene la capacidad para representar al país ni en su cultura ni en su entorno social y mucho menos como rey, si fuera el caso de William o George. Por eso los hijos de Diana no podían llorar en el funeral de su madre.

14. Tampoco pueden besarse o acariciarse en público

Nada de manita sudada, besos cariñosos o caricias en la espalda. Los esposos reales nunca se manosean en ningún espacio público y mucho menos frente al público, excepto en su boda. Harry y Meghan violaron esta regla constantemente y ahora que no pertenecen a la familia real se toman de la mano en todo momento. De hecho, hasta antes de Diana de Gales no se podía tocar al público excepto con saludos de mano. Si bien ahora todos lo hacen (hasta Charles), sigue estando prohibido firmar autógrafos, posar para la gente en la calle o tomarse selfies con ellos; Harry faltaba mucho a esta última regla pero Charles y hasta la reina lo hicieron una vez: ella en 1998 en una visita de estado a Malasia, le firmó un balón de futbol a un niño.

En teoría tampoco pueden carcajearse a boca abierta, pero Sarah Ferguson y Catherine lo han hecho muchas veces como royals.

15. Nunca cenan pan

Ni pastas, papas, arroces y almidones o similares, porque causan malestar estomacal e inflamación, así que para evitar incomodidades entre los miembros de la familia real y sus invitados nunca se sirven en la cena; tampoco se cocina con ajo, clavo o cualquier especie fuerte y olorosa por motivos obvios.

16. En todos los viajes hay que llevar un outfit negro

En caso de que algún miembro de la familia real o primer ministro muera intempestivamente y los demás miembros senior estén de viaje deben estar preparados con un vestuario de luto. Hasta los niños los llevan. Se supone que el negro solo se usa para eso, pero ya sabemos que Diana y Meghan lo han usado para eventos de gala.

17. Los sacos nunca se quitan

¿Hace calor durante el evento? Qué mala suerte, porque las damas no pueden quitarse el saco o abrigo largo (la longitud debe llegar abajo de la rodilla, a la misma altura del vestido). Bajo ninguna circunstancia puedes quitártelo en público y enfrente de los invitados y los fotógrafos, Si es de gala, entonces el abrigo debe llevar cola y solo al llegar al palacio o drawing room te lo retirará el mayordomo.

Lo mismo con el sombrero: si es de día no se retira en interior, si el evento es después de las 6 de la tarde se sustituye con una tiara en caso de tener derecho a una, si no, basta con un tocado discreto o bien no llevar accesorios.

18. Usan el look royal Edward VII

Todos los hombres deben respetar los dress codes creados por el rey Edward VII (1901 a 1910) que en 10 años impuso la moda actual que se respeta en la etiqueta masculina: el uso de la cola partida en la parte de atrás del smoking se usó para su comodidad y prevalece; el tweed se popularizó entre la aristocracia británica para ir de caza o a las carreras de autos y se quedó para las salidas diurnas. El blazer azul con pantalón beige es su herencia casual, pero con corbata (lo usaba con el sombrero Homburg, que ya se descontinuó). El morning suit es un clásico desde la era victoriana que persiste. Los royals deben usar colores neutros y corbatas guindas, azules o grises. Los estridentes no son adecuados para un SAR.

19. Derechita te ves más bonita

Las mujeres royal deben pararse con los pies cerrados y hombros atrás (todas excepto Camilla porque le pesa la escoliosis por montar); la barbilla debe estar alineada con el piso, si la suben denotan soberbia, si la bajan denotan timidez o abyección (Diana ladeaba la cabeza y lo corrigió pasados los 30). No deben cruzarse de brazos porque comunican molestia, ni meter ambas manos en los bolsillos porque denotan que esconden algo; sin embargo, Charles siempre mete una mano en el bolsillo porque es inseguro. Las damas pueden retocarse en público con el labial, pero nunca con el polvo y está prohibido usar labial rojo o violáceo.

20. No toques a la reina

Ella saluda, te mira y te extiende la mano, nunca al revés. No se le abraza, no se le “soba” y no se le pone la mano en el hombro. Un error común que cometen los diplomáticos extranjeros es poner la mano en su cintura durante las fotos; lo correcto es poner las manos como hoja de parra para este fin; de hecho, todas las fotos entre diplomáticos y los royals senior deben de ser con esta pose, y hasta los propios royals la adoptan como Catherine y William. En presencia de la reina nadie puede caminar delante de ella (como Donald Trump) ni darle la espalda; si ya terminó tu participación o conversación con ella, debes esperar a que avance. Al entregar órdenes el honrado camina hacia la derecha de la reina, nunca dándole la espalda

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