¿Seguridad infantil o censura? Emilio Saldaña Pizu advierte sobre las nuevas reglas para redes sociales
El especialista en ciberseguridad Emilio Saldaña advirtió que los acuerdos para proteger a menores en internet podrían derivar en mecanismos de censura si no se definen sanciones, autoridades responsables y métodos eficaces para verificar la edad de los usuarios.

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La discusión sobre la protección infantil en internet ha generado debate sobre los límites entre salvaguardar la seguridad infantil y establecer mecanismos de control que puedan derivar en censura.
En “Así Las Cosas con Enrique Hernández Alcázar”, el especialista en ciberseguridad Emilio Saldaña ‘Pizu’ expresó que la iniciativa gubernamental para crear entornos digitales más seguros para niños y niñas utiliza inicialmente un escudo moral incuestionable, pero criticó que la implementación y el planteamiento del acuerdo carecen de consecuencias reales si no se cumplen.
Manifestó su preocupación ante la posibilidad de que el gobierno pretenda cambiar las reglas de negocio de las plataformas tecnológicas en lugar de proteger verdaderamente a los menores, señalando que se firman convenios con empresas que históricamente han tenido problemas para autorregularse.
¿Qué pasaría si las plataformas digitales incumplen el acuerdo?
Emilio Saldaña advirtió que, si este acuerdo no se cumple, se prevé pasar a un nivel legislativo donde las plataformas estarían obligadas a cumplir mediante la implementación de un servicio de atención 24/7 para denuncias de contenidos y violencia digital.
Puso en duda qué autoridad operaría de forma permanente durante las 24 horas y cuestionó el costo que implicaría para las plataformas destinar recursos humanos masivos para dar soporte técnico y de atención a los usuarios.
¿Cuáles son los retos?
Asimismo, apuntó que en otros contextos internacionales, como en la Unión Europea, se han implementado multas de hasta el 6% de las ganancias anuales de las plataformas digitales ante el incumplimiento de estas disposiciones.
Sin embargo, destacó que uno de los mayores retos sigue siendo la validación de la identidad y la edad de los usuarios para evitar falsos positivos, asegurando que los mecanismos actuales resultan sumamente costosos y difíciles de operar de manera eficiente.
El especialista advirtió que este tipo de normativas corren el riesgo de convertirse en herramientas de censura si no se prioriza estrictamente el bienestar digital de las infancias.




