Menos democracia a cambio de seguridad: El dilema que crece en América Latina
En el actual panorama sociopolítico de América Latina se consolida un fenómeno denominado “transacción latinoamericana”, en el cual una parte de la población acepta sacrificar valores democráticos y controles institucionales con la promesa de obtener mejores niveles de seguridad
En el panorama sociopolítico actual de América Latina se gesta un fenómeno denominado por especialistas como la “transacción latinoamericana”, un proceso en el cual se sacrifica parte del valor democrático con la promesa de obtener mejores niveles de seguridad.
En “Así Las Cosas con Enrique Hernández Alcázar”, Ernesto López Portillo, coordinador del programa de Seguridad Ciudadana de la Ibero, manifestó que este comportamiento se observa de forma reiterada en la región, donde las democracias y el estado moderno nacieron originalmente para limitar el poder, bajo el acuerdo fundamental de que este debe servir a la ciudadanía y mantenerse estrictamente regulado.
¿Por qué disminuye la confianza en los sistemas democráticos?
Sin embargo, la reciente ola de triunfos de la derecha confirma que la población ha ido perdiendo confianza en los sistemas democráticos tradicionales, debido a que no se resolvieron las necesidades más básicas.
El especialista indicó que, a diferencia de otras regiones del mundo donde la decepción con la democracia impulsa a exigir mejoras en el sistema, en América Latina y el Caribe la exigencia se ha transformado en pedir menos democracia.
Añadió que este comportamiento reduce la percepción democrática a un simple ejercicio de voto, tras el cual la ciudadanía otorga carta abierta a los gobernantes para utilizar cualquier mecanismo con el fin de resolver los problemas cotidianos.
¿Qué relación existe entre seguridad y controles al poder?
En este sentido, López Portillo expresó que se complica la exigencia de mayor democracia con menores controles al poder, y mencionó que la ciudadanía termina cediendo facultades, particularmente en materia de seguridad, donde se replican acciones que colapsan los límites del uso de la fuerza y los procesos del debido proceso legal.
Existe un problema de cultura cívica y democrática muy precaria en la región, advirtió, fundamentada en la creencia de que las violaciones a los límites estatales no afectan de manera directa a la población mientras no se experimenten consecuencias cercanas.
Esta situación se refleja en diversos países latinoamericanos, donde los procesos electorales recientes validan ofertas de mano dura sin evaluar las consecuencias a mediano y largo plazo.
Señaló que la pérdida de controles institucionales erosiona los límites del poder, generando una falsa sensación de estabilidad que eventualmente compromete los derechos fundamentales de toda la sociedad.