Ameba come cerebros Yucatán: qué es, cómo se contagia y cuáles son sus síntomas
Descubre qué es Naegleria fowleri, cómo puede entrar al organismo, dónde vive y cuáles son los primeros síntomas de esta rara infección

Ameba come cerebros Yucatán: así entra al cuerpo y estos son sus primeros síntomas. Getty Images
La presencia de Naegleria fowleri, conocida popularmente como la “ameba come cerebros”, en un lago artificial de Mérida, Yucatán, puso nuevamente la atención sobre una infección poco frecuente, pero que puede afectar gravemente al sistema nervioso. Autoridades estatales confirmaron el organismo en un cuerpo de agua ubicado en las inmediaciones de Plaza La Isla y señalaron que permanecerá fuera de operación.
Aunque el nombre puede generar alarma, es importante entender cómo ocurre realmente la infección, qué actividades representan un riesgo y cuáles son los síntomas que requieren atención médica inmediata.
¿Qué es la ameba come cerebros?
La Naegleria fowleri es un organismo unicelular que vive naturalmente en la tierra y, principalmente, en agua dulce templada o caliente. Puede encontrarse en lagos, ríos, estanques y aguas termales.
Se le conoce como “ameba come cerebros” porque, en casos extremadamente raros, puede ingresar al organismo a través de la nariz y llegar al cerebro, donde provoca una infección denominada meningoencefalitis amebiana primaria (MAP).
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) consideran esta infección muy rara, aunque cuando ocurre suele evolucionar rápidamente y puede ser mortal.
¿Cómo se contagia la Naegleria fowleri?
La principal vía de infección es que agua contaminada entre por la nariz. Esto puede ocurrir cuando una persona nada, se sumerge, bucea o realiza actividades en agua dulce donde está presente la ameba.
Una vez que entra por la nariz, el microorganismo puede desplazarse hacia el cerebro y provocar la infección.
Un punto importante es que no se contrae por beber agua contaminada. Tampoco existe evidencia de transmisión de persona a persona. Por ello, la infección no se considera contagiosa entre individuos.
En Yucatán, el gobierno estatal informó que el lago artificial donde fue confirmada la presencia de Naegleria fowleri no está conectado con otros espacios recreativos ni con la red de agua potable, por lo que las autoridades señalaron que no existe riesgo para la población por esa vía.
¿Cuáles son los primeros síntomas?
Los primeros síntomas de la meningoencefalitis amebiana primaria pueden aparecer generalmente alrededor de cinco días después de la exposición, aunque el periodo puede variar entre uno y 12 días.
Entre las primeras señales se encuentran:
- Dolor de cabeza.
- Fiebre.
- Náuseas.
- Vómitos.
El problema es que estos síntomas pueden parecerse inicialmente a los de otras enfermedades, incluida la meningitis bacteriana.
Conforme avanza la infección pueden aparecer rigidez en el cuello, confusión, pérdida del equilibrio, alteraciones de la atención, convulsiones, alucinaciones y, en etapas graves, coma.
¿Cuándo buscar atención médica?
Los CDC recomiendan buscar atención médica de inmediato cuando una persona presenta fiebre, dolor de cabeza, vómitos o rigidez en el cuello después de haber estado expuesta a agua dulce templada donde pudiera existir Naegleria fowleri.
La rapidez es fundamental porque la enfermedad puede avanzar en poco tiempo. La infección es extraordinariamente rara, pero una vez que aparecen los síntomas puede evolucionar rápidamente.
¿Cómo reducir el riesgo?
Las medidas de prevención están relacionadas principalmente con evitar que el agua entre por la nariz. Entre las recomendaciones de los CDC están usar una pinza nasal o mantener la nariz cerrada al saltar o sumergirse en agua dulce, evitar remover sedimentos en aguas poco profundas y utilizar agua destilada o previamente hervida para realizar lavados nasales.
En el caso de Yucatán, las autoridades mantienen aislado el lago donde se confirmó la presencia del organismo y suspendieron sus actividades.
La clave es no confundir riesgo con contagio: la Naegleria fowleri no se transmite entre personas ni por beber agua. El riesgo ocurre principalmente cuando agua contaminada entra por la nariz, especialmente durante actividades en agua dulce templada.




