Fecha de caducidad en los alimentos: por qué tirarlos al vencer no siempre es necesario
¿Tiras alimentos apenas vence la fecha del envase? Podrías estar desperdiciando comida que aún es segura para consumir
La fecha impresa en los alimentos no siempre indica que deban desecharse de inmediato.
¿Cuántas veces has abierto la despensa, visto que un alimento ya se venció y lo tiraste sin pensarlo dos veces? Esto pasa en muchísimas casas. Pero la realidad es que esa fecha impresa no siempre significa que la comida ya sea un riesgo para tu salud.
Y es que, en un reporte de la periodista Olga R. Rodríguez para AP, especialistas en inocuidad y ciencia de los alimentos revelaron que no todas las fechas del empaque quieren decir lo mismo. En muchos casos solo indican hasta cuándo el producto conserva su mejor sabor, textura o calidad. En otros, sí marcan un límite relacionado con la seguridad para consumirlo.
Más del 80% de las personas tira alimentos que todavía podrían aprovecharse, en buena parte porque las etiquetas generan confusión. Salvo algunas excepciones establecidas por la ley, muchas de esas fechas las define el propio fabricante para garantizar la mejor calidad del producto y no porque automáticamente deje de ser seguro.
No todas las fechas significan que la comida ya no sirva
Para saber cuándo un alimento realmente puede representar un riesgo y cuándo simplemente ya no está en su mejor momento, los que saben recomiendan fijarse en el tipo de etiqueta y lo que dice:
- Calidad y frescura. Frases como “consumir preferentemente antes de” o “disfrutar antes de” indican el periodo en el que el alimento conserva mejor su sabor, aroma y textura. Después de esa fecha puede perder un poco de calidad, pero si estuvo bien almacenado y el envase sigue en buenas condiciones, todavía podría consumirse.
- Seguridad alimentaria. En algunos alimentos muy perecederos, la fecha sí está relacionada con la seguridad. Además, la única fecha de vencimiento que la ley federal exige en Estados Unidos corresponde a la fórmula infantil, ya que con el paso del tiempo puede perder nutrientes esenciales y no debe consumirse después de la fecha indicada.
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Hay alimentos que duran más de lo que marca la etiqueta... pero otros no
No todos los productos “envejecen” igual. Su tiempo de vida depende del tipo de alimento, la humedad que contiene y cómo lo guardaste.
Por ejemplo, enlatados y productos de larga duración como frijoles, verduras en conserva, tomates o leche de soya sellada pueden mantenerse en buen estado durante mucho tiempo, siempre que el envase no esté abultado, golpeado, con fugas, corrosión o abierto.
Por otra parte, los alimentos secos como cereales, galletas o pastas tienen muy poca humedad, así que es más difícil que desarrollen bacterias. Con el tiempo pueden perder textura o ponerse rancios, pero eso no significa automáticamente que sean peligrosos si se conservaron correctamente…
Y por último: carnes, pollo y pescado. Aquí sí conviene tener mucho más cuidado porque son alimentos altamente perecederos y deben mantenerse refrigerados o congelarse antes de la fecha recomendada para disminuir el riesgo de proliferación de bacterias.
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Qué revisar antes de decidir si un alimento va a la basura
Ante la confusión que generan muchas etiquetas, los especialistas consultados por Olga recomiendan no fijarse únicamente en la fecha impresa, sino también en el estado del producto y en cómo se ha conservado. Checando esto:
- Revisa el envase y el alimento. Si la lata está inflada, tiene fugas, está muy dañada o el alimento presenta moho, colores extraños u olores desagradables, lo mejor es desecharlo.
- No te confíes solo del olor o la apariencia. Que un alimento no huela mal o se vea normal no garantiza que sea seguro, porque algunas bacterias capaces de provocar enfermedades no cambian el sabor, el olor ni el aspecto.
- Organiza tu despensa. Coloca al frente los productos más antiguos, procura no romper la cadena de frío y compra solo lo que realmente vas a consumir. Así reduces el desperdicio de comida sin poner en riesgo tu salud.
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