CON MELISSA MOCHULSKE

A mi manera: ¿Cómo se debe probar un vino?

Cuando bebemos vino también percibimos el sabor por la vía retronasal pues los aromas se volatilizan

Después de tanto verlo y olerlo, por fin llega el momento de probar el vino en una cata. Hay que sorber un poquito e intentar pasarlo de un lado a otro para lograr que llegue a todas las partes de la boca y percibir todos los sabores a través de las papilas gustativas. El vino que consiga un equilibrio perfecto entre esos sabores es un vino redondo.

Las papilas gustativas interpretan los sabores básicos como el dulce, amargo, salado y ácido, así como la temperatura, la textura y la densidad. Cuando bebemos vino también percibimos el sabor por la vía retronasal pues estos aromas se volatilizan al chocar con las paredes de nuestra boca y subir hasta la nariz por la cavidad interior.

Por regla general, en un vino de una calidad básica, esos sabores agradables suelen desaparecer en unos segundos, por lo que podemos decir que su final es corto, por el contrario, en un vino de buena calidad, esos sabores pueden llegar a permanecer más de un minuto, lo que significaría que estamos entonces ante un vino de final largo.

A partir de la prueba, el análisis completo de un vino consistirá en definir la perfección e intensidad de los sabores, su riqueza aromática, sus estímulos táctiles (si es astringente, suave o sedoso) y finalmente, el último recuerdo que nos deja de mayor o menor intensidad.

Soy Melissa Mochulske y esto fue una lección más para aprender a catar un vino, a mi manera en WRadio.

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