Cárceles mexicanas, inadecuadas para reinserción femenina: Inmujeres
Desde que cometen un delito, durante su proceso penal y en la etapa de readaptación, hay violación de derechos de las mujeres

México.- La pobreza, falta de educación, sometimiento social, sistema patriarcal de la sociedad y la forma de vida general en México lleva a la mujer a ser una víctima más desde que comete un delito, durante su proceso penal, la sentencia y la purga de la condena
Además, no existen instalaciones carcelarias adecuadas para la reinserción de las mujeres
Si bien en el país existen 10 reclusorios o penitenciarías femeninas, su infraestructura y sistema de readaptación social no es adecuado, pues difícilmente se cumple con los cuatro elementos básicos de la reinserción social inscritos en la Constitución Mexicana: el deporte, la educación, el trabajo y los sistemas de salud
Rocío Mayeli Servín Morales, subdirectora de Seguridad y Justicia del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), aseguró que los gobiernos estatales y federal argumentan cuestiones de seguridad en los penales para evitar ofrecer información sobre las condiciones en que viven las mujeres en reclusión
Agregó que esa falta de transparencia hace prácticamente imposible conocer sus condiciones en el proceso de la reinserción social y, por lo tanto, corregir posibles deficiencias o errores en ese proceso
Señaló que muchas de las observaciones que se han realizado a este proceso en que se readapta a las mujeres para su reinserción social, apuntan a que no existen opciones que les permitan un desarrollo para cuando regresen a la sociedad
Dijo que es grave la misma comisión del delito en el caso de la mujer, pues aunque sea ella quien lo comete, al mismo tiempo es víctima, porque en la mayor parte de las ocasiones lo hace a consecuencia de su condición de vida
En los últimos cuatro años se ha incrementado de manera alarmante la consignación e inicio de juicios de mujeres por delitos contra la salud, que son engañadas, utilizadas, sometidas o presionadas por amor
Se estima que de las mujeres que participan en narcotráfico o narcomenudeo, e incluso en secuestro, por lo menos 80 por ciento lo han hecho por esas razones, mientras que en el caso de homicidio en contra de sus parejas, los jueces son más duros, aplican penas o sentencias más severas, en promedio 20 por ciento más tiempo de cárcel
Servín Morales dijo que de acuerdo con los estudios del Inmujeres, cuando un hombre llega a encontrar a su mujer con otro y se da cuenta de que lo engaña, si llega a asesinarla, cuando es sentenciado, recibe penas corporales en promedio de 17 años
Sin embargo, cuando se trata de mujeres que llegan a asesinar a sus parejas por las mismas razones, en las mismas condiciones, la pena que se les aplica es de más de 20 años, a pesar de que la Constitución señala que todos los hombres y mujeres son iguales y deben ser tratados igual ante la ley
En ese sentido, señaló la funcionaria del Inmujeres que al detectarse esa situación se inició una estrategia de concientización de jueces y magistrados, con la que hasta el momento han sido capacitados alrededor de 900 impartidores de justicia, con el fin de que se aplique por igual la ley
Explicó que aún cuando hay mujeres en el Poder Judicial, quienes imparten justicia consideran que la mujer debe ser sumisa, buena, paciente, tranquila y cuando comete un delito se le estigmatiza como mala, es mal vista por la sociedad, dentro y fuera de la cárcel
Ya en los centros de reclusión, las mujeres tienen pocas opciones de desarrollo, de reinserción social, pues no hay opciones de trabajo para ellas; aunque lo quieran, solamente se les ofrece la oportunidad de trabajo en talleres de artesanías, bordados, tejidos y otras opciones laborales que son mal remuneradas
Esto, agregó, a pesar de que para la mujer es mucho más difícil el reincorporarse a la sociedad, porque la mayoría de ellas, después del segundo año de reclusión son abandonadas, las dejan de visitar sus familias y sus esposos muchas veces se encuentra otra mujer
Por ello, dijo, cuando salen en libertad ellas requieren de mayores apoyos, más comprensión, porque difícilmente encuentran un trabajo formal y vuelven a ser discriminadas, pues llevan el estigma de la prisión y encima de ello no están capacitadas para un trabajo formal
Servín Morales señaló que en otros países, las condiciones de las mujeres en reclusión son muy deficientes; sin embargo, existen instrumentos internacionales de los que México forma parte y las leyes mexicanas se han comenzado a armonizar en ese sentido, aunque esto no es suficiente
Sostuvo que no sólo se requieren leyes, infraestructura y programas específicos, sino que lo más importante es que los operadores del sistema de justicia penal y del sistema de reinserción social estén conscientes de las necesidades de las mujeres en reclusión que son muy diferentes
Con información de Notimex



