Sigue en la cárcel periodista iraquí que lanzó zapatos a Bush
El juez encargado de la investigación, rechazó el jueves la petición de libertad condicional de su abogado, quien asegura que su cliente se encuentra bien
Bagdad, diciembre 18, 2008.- El juez de instrucción iraquí encargado de la investigación sobre el periodista que lanzó sus zapatos al presidente norteamericano George W. Bush rechazó el jueves la petición de libertad condicional de su abogado, quien asegura que su cliente se encuentra bien
"Hemos rechazado la petición de libertad condicional de Muntazer al Zaidi por el bien de la investigación y por su propia seguridad", declaró Diya al Kenani, el juez de instrucción encargado del caso
"Ponerle en libertad sería un riesgo para sí mismo, por las bombas de fabricación casera o los atentados, y le perseguirían los periodistas", explicó
"Desde el punto de vista legal ha cometido un crimen y no podemos ponerle en libertad bajo fianza", subrayó Kenani
Se le acusa de "agresión a un jefe de Estado extranjero de visita oficial" y, según el artículo 223 del código penal iraquí, se enfrenta a entre 5 y 14 años de prisión. Pero el tribunal podría considerar la agresión de "tentativa de agresión", lo que le supondría sólo de 1 a 5 años de cárcel
El domingo, Muntazer al Zaidi, periodista iraquí de 29 años que trabaja para la cadena de televisión Al Bagdadia, había lanzado sus zapatos a George W. Bush sin alcanzarle, en la visita que realizó el todavía presidente de Estados Unidos a Irak para despedirse
Los zapatos fueron "destruidos" después de ser analizados por los servicios de seguridad norteamericanos e iraquíes para asegurarse de que no contenían explosivos, según el magistrado
"Hemos pedido a los servicios de seguridad que nos envíen los efectos (personales), teléfono y zapatos de Muntazer al Zaidi. Se ha devuelto todo excepto los zapatos", indicó
Este incidente ha dado la vuelta al mundo y le ha dado más partidarios que detractores
Uno de los últimos actos de apoyo se celebraba el jueves en Belén, delante de la basílica de la Natividad, donde cerca de 50 periodistas palestinos se quitaron los zapatos como signo de solidaridad con Al Zaidi.



