Alan García quiere policía antidrogas mexicana en Perú
Propuso a Felipe Calderón que su policía opere directamente en este país, en momentos en que los agentes peruanos son blanco de ataques subversivos
Lima, noviembre 27, 2008.- El presidente Alan García dijo el jueves que propuso a su par mexicano Felipe Calderón que su policía opere directamente en este país, en momentos en que los agentes peruanos son blanco de ataques de subversivos aliados al narcotrafico. En la víspera, cuatro policías murieron y otros cinco quedaron heridos en una emboscada de elementos narcoterroristas contra un convoy policial que se desplazaba por la selva del departamento de San Martín, y que fue atacado con granadas y metralletas. El ataque se produjo apenas 10 días después que tres policías murieran en otra emboscada ocurrida en el sudeste en el departamento de Ayacucho. Hay que "aplastar" al narcotráfico "cueste lo que cueste", dijo García el jueves. "Hemos concordado con el presidente Calderón... y yo le he propuesto que su policía trabaje directamente en Perú", anunció en una conferencia de prensa con corresponsales de medios extranjeros. "Que venga su policía antinarcotráfico porque aquí tenemos una influencia creciente de esos carteles y lo que queremos es ayudar a México y ayudarnos nosotros con esta colaboración directa, presencia directa de las policías de otros países que tengan este problema", agregó. El mandatario se reunió con Calderón el sábado con motivo de la realización en Lima de la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), del cual son miembros Perú y México. García desestimó que el tema de "soberanía" sea un impedimento para que fuerzas policiales extranjeras operen en Perú. "Cuando uno colabora con un país no tiene por qué tener desconfianza de su personal", señaló. El analista en temas de narcotráfico, Roger Rumrill, en conversación con AP consideró como "alucinante y absurda" la propuesta de García, teniendo en cuenta el "completo fracaso de la militarización de la lucha antidrogas y los altos niveles de violencia y corrupción en México". La acción del gobierno contra los carteles en México ha causado por lo menos 4.000 muertes este año, en medio de una feroz guerra declarada por los narcotraficantes contra sus rivales, la policía, y el ejército enviado por Calderón. El Presidente reconoció que la seguridad en Perú estuvo concentrada y "distraída" en el último año en la organización y realización de la cumbre APEC, pero que toca ahora al gobierno adoptar una posición "mucho más enérgica" en contra de gente armada y narcotraficantes. Indicó que en los últimos tiempos, además de los ataques a la policía en la selva por parte de narcoterroristas, también se advierte un aumento de casos de ajustes de cuentas, y asesinatos aparentemente cometidos por sicarios ligados al narcotráfico. "Lo peor que le podría ocurrir a Perú es pasar de la influencia colombiana a la influencia mexicana", sostuvo García. Perú es, después de Colombia, el segundo productor mundial de hoja de coca, materia prima de la cocaína. Tiene dos grandes zonas productoras de hoja de coca, el valle del Huallaga, en la selva central, y el valle del río Apurímac-Ene (VRAE) en el sudeste del país. La emboscada a los policías el miércoles ocurrió en la zona del valle del Huallaga, donde operan remanentes del grupo subversivo Sendero Luminoso que se han aliado a narcotraficantes a los que brindan protección a cambio de recursos y armamento. El ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz dijo el jueves que había "mucho dinero" detrás de los ataques a las fuerzas del orden. El congresista Luis González Posada informó que desde el 2004 a la fecha 50 policías murieron y otros 80 resultaron heridos en ataques de narcoterroristas perpetrados en la zona del Huallaga y el VRAE. Jefe de ejército peruano sigue en el cargo El comandante general del Ejército, Edwin Donayre, cuyas polémicas expresiones contra Chile causaron la protesta de ese país, continúa aún en el cargo, y su pase al retiro es una decisión que el presidente Alan García dijo el jueves que tomará cuando lo considere "conveniente". Donayre tiene previsto pasar al retiro el 5 de diciembre, pero algunos conjeturaban que García podría adelantar su salida en vista del incidente generado con Chile por sus declaraciones, que fueron calificadas por el gobierno peruano como "infelices", "desafortunadas" e "inoportunas". "Esta (su pase al retiro) es una decisión administrativa política que tomará el presidente del Perú en el momento en que sea conveniente", dijo García ante una pregunta de la prensa extranjera. Las expresiones de Donayre causaron profundo malestar en Chile y García llamó a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, para ofrecerle explicaciones y asegurarle que lo dicho por el general no reflejaba la posición del gobierno. Además le dijo que Donayre pasaría al retiro en los siguientes días. La presidenta chilena se declaró satisfecha con las explicaciones ofrecidas. El ministro de Defensa, Antero Flores Aráoz, señaló el jueves en una entrevista radial que García "ha dicho la verdad" cuando anunció la salida de Donayre en los próximos días, y que adelantar el retiro del general es una decisión que le compete exclusivamente a él. Donayre fue visto en un vídeo, que circulaba por un popular portal de Internet, donde se le escucha decir: "He dado la consigna que chileno que entra (a Perú), ya no sale, y si sale, saldrá en cajón. Si no hay suficientes cajones, saldrán en bolsas de plástico". Aráoz comentó que no se puede negar que así como existe "antiperuanismo" en Chile, también existe "antichilenismo" en Perú.



