Descarta Paulson compra de bienes con problemas
El secretario del Tesoro anunció que el plan apoyará a los mercados financieros, que otorgan créditos en áreas como las deudas con tarjetas de créditos, préstamos para automotores y estudiantiles
Washington, noviembre 12, 2008.- El secretario del Tesoro, Henry Paulson, dijo el miércoles que no se usarán fondos del programa de rescate de 700.000 millones de dólares para comprar impagas, como se había previsto en un principio. Paulson dijo que el gobierno seguirá usando 250.000 millones de dólares para comprar acciones de bancos de manera que éstos puedan mejorar sus balances y reanudar sus préstamos. Anunció que el plan apoyará a los mercados financieros, que otorgan créditos para el consumo, en áreas tales como las deudas de tenedores de tarjetas de créditos, préstamos para automotores y préstamos estudiantiles. Paulson dijo que el 40% del crédito consumidor en Estados Unidos proviene de la venta de acciones respaldadas por créditos automovilísticos y deudas parecidas. Indico que esas líneas de crédito necesitan ser respaldadas. "Este mercado, vital para la expansión del crédito y el crecimiento, ha dejado de funcionar para todos los efectos prácticos", dijo Paulson. El gobierno decidió que utilizar miles de millones de dólares para adquirir en estos momentos bienes de dudosa solvencia en poder de las instituciones financieras "no es la forma más efectiva" de utilizar el plan de rescate de 700.000 millones de dólares, agregó. El anuncio es un cambio significativo en las intenciones del gobierno, que había defendido solamente la idea de adquirir dichos bienes cuando presionó al gobierno para que aprobara el multimillonario plan de rescate. Paulson dijo que el gobierno analiza otras alternativas, incluyendo inyectar más capital en los bancos en proporción de dólar por dólar. Según esa idea, el gobierno aportará fondos a los bancos que puedan recaudar capital por su propia cuenta. Por otra parte, reguladores bancarios federales pidieron a los bancos el miércoles que sigan otorgando créditos a los clientes solventes como medio para enfrentar la crisis financiera. La nueva guía de la Reserva Federal y otros tres organismos reguladores alientan a las instituciones a trabajar con los deudores hipotecarios para evitar la morosidad. También les pide que al calcular los dividendos para los accionistas y la remuneración para los directivos, tengan en cuenta la crisis actual. La guía trata de responder a críticas de que los bancos que obtienen fondos del plan de rescate por 700.000 millones de dólares podrían usarlos para sus propios fines en lugar de ayudar a los deudores en peligro de perder sus viviendas y la economía en general. Los críticos temen que los bancos, que reciben 250.000 millones de dólares a través de la compra de sus acciones por el gobierno, no usen esos fondos para aumentar los préstamos a clientes, una de las razones principales de la crisis económica. "Si los patrones de aseguramiento se vuelven excesivamente rígidos o las organizaciones bancarias no toman decisiones crediticias sensatas, se podrían exacerbar las condiciones reinantes en el mercado, lo que conduciría a un crecimiento más lento y perjuicios potenciales para la economía", dice la guía. La Fed y los otros organismos dijeron que todas las instituciones financieras, incluso las que no reciban ayuda federal, deben seguir la nueva guía.



