Asegura ex congresista que escapó de FARC junto a un guerrillero
Oscar Tulio Lizcano, que fue secuestrado por las FARC desde hace ocho años, afirmó que se fugó junto a un guerrillero y en la jornada se encontraron con una unidad militar
Bogotá, octubre 26, 2008.- El ex congresista Oscar Tulio Lizcano, que fue secuestrado por las FARC desde hace ocho años, afirmó el domingo que se fugó del campamento en que permanecía cautivo hace tres días, junto a un guerrillero y en la jornada se encontraron con una unidad militar que los sacó de la jungla. Inicialmente, autoridades y parientes dijeron que Lizcano había sido rescatado en un operativo militar, pero el ex congresista y el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, aclararon en una conferencia de prensa en Cali, a unos 300 kilómetros al suroeste de Bogotá, que fue una fuga. Santos indicó que a comienzos de este mes un rebelde de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) comunicó a las autoridades la ubicación de donde estaba el ex congresista, lo cual desató una búsqueda por parte de las autoridades que coincidió con la decisión del jefe de la unidad rebelde que retenía a Lizcano de que ambos huyeran. "Quiero hacer... el agradecimiento ante todo a la persona que tuvo la valentía, el valor de salir conmigo... me encontraba muy enfermo... también (agradecer) al ejército. La presión (de los militares en la zona) fue mucha", dijo Lizcano visiblemente cansado. El ex congresista, de 62 años, comentó que en los ochos años siempre estuvo cautivo en solitario y no le era permitido hablar con sus captores con lo que excusó que sus palabras no fueran del todo coherentes ni elocuentes. A los rehenes que quedan en poder de las FARC, Lizcano les dijo: "ánimo, ánimo, que si yo hice este esfuerzo tan grande.... yo sé que ellos van a salir, van a gozar de la libertad". Con una barba blanca, una camiseta negra sucia de barro y pantalones oscuros, Lizcano habló brevemente en una base militar en Cali. Al terminar, el ministro Santos le ayudó a incorporarse de la silla en que estaba sentado y ambos se dirigieron a una clínica de esa ciudad para que el ex congresista sea atendido y pueda reunirse con sus parientes. Santos explicó que desde julio, por reportes de inteligencia, el ejército comenzó a cercar a unidades insurgentes en la región del Chocó, al oeste del país y donde estaba Lizcano, restándoles movilidad y el acceso a alimentos. El jefe de la unidad guerrillera que tenía a Lizcano, conocido como "Isaías" o "Isaza", decidió fugarse con el ex congresista y por tres días caminaron en la selva, hasta que el domingo a las 8.15 horas se toparon con miembros de la Brigada XIV del ejército. Lizcano dijo que el asedio militar al cual se vieron sometidos sus captores recientemente hizo que en las últimas semanas sólo comiera retoños de palma. Santos indicó que el gobierno estudiará si hay o no un pago de recompensa para "Isaías", cuyo paradero no fue revelado de inmediato. Tampoco el de alias "Moroco", el rebelde que dios las primeras noticias de donde mantenían a Lizcano. La policía divulgó una breve hoja de vida de "Isaías", de 28 años, con una década en la unidad "Aurelio Rodríguez" de las FARC, la que tenía secuestrado a Lizcano, y cuyo mando asumió en mayo. El ministro ratificó que el gobierno había ofrecido pagos de recompensas de distintos montos y beneficios legales para aquellos rebeldes que se escaparan trayendo consigo a secuestrados. Las fuerzas militares rescataron el 2 de julio a otros 15 secuestrados por la organización guerrillera, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt y tres estadounidenses. Desde Europa, Betancourt dijo a la emisora Caracol que al conocer la noticia de Lizcano compartió con los parientes del ex congresista "cada instante de felicidad, dándole gracias a Dios". El mensaje para las FARC es que "necesitamos la libertad de todos los que están secuestrados, necesitamos que las FARC cambien de actitud y rectifiquen... que podamos entablar un proceso de paz en Colombia", dijo la ex rehén. Analistas consultados estimaron que la jefatura del grupo rebelde perdió el control sobre los rehenes porque en el pasado eran liberados solo previa autorización y negociación con la dirección insurgente. Se suponía que "las liberaciones se negociaban con el secretariado, pero lo que estamos viendo es que quizá puede ser con alguien que cuida a los secuestrados, de espaldas al secretariado... algo no está funcionando en su estructura", opinó Carlos Lozano, director del semanario Voz del partido Comunista colombiano. "Lo único cierto es que (el caso Lizcano) demuestra que la jefatura de las FARC perdió el control de los secuestrados", dijo Lozano, un profundo conocedor del grupo rebelde, en entrevista telefónica. Las FARC aún retienen a por lo menos una veintena de militares, policías y ex políticos, entre ellos Alan Jara, ex gobernador del departamento de Meta, secuestrado en julio del 2001 y a Sigifredo López, ex diputado de la asamblea departamental de Valle, retenido desde abril del 2002.



