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Woods se alza con el título del US Open tras 19 hoyos

El triunfo coronó una memorable semana para el mejor jugador del mundo, quien no había jugado desde que se operó una rodilla el 15 de abril de este año

San Diego, junio 16, 2008.- Con una rodilla que lo tuvo a maltraer pero un corazón inmenso, Tiger Woods se resistió a la derrota una y otra vez para conquistar el lunes el U.S. Open, en una ronda de desempate que incluso debió alargarse a un hoyo adicional cuando persistió la igualada frente a Rocco Mediate. Woods se adjudicó su 14to título grande, y quizás logró el triunfo más asombroso en su carrera. Con un golpe de desventaja en el hoyo 18 luego de un colapso que nadie se imaginó, Woods hizo birdie para forzar el alargue ante un golfista con molestias en la espalda, pero que se rehusaba a rendirse. Pero el hoyo adicional sentenció la derrota de Mediate, de 45 años y seis meses, quien buscaba ser el golfista de mayor edad en conquistar el U.S. Open. Mediate mandó la pelota a la trampa de arena en su primer golpe y su segundo se fue demasiado a la izquierda, quedando bastante lejos del par. Así, en vez de dar una de las mayores campanadas en la historia del golf, Mediate se convirtió en una nueva víctima de Woods. "Fue una gran pelea", le dijo Woods a su rival, al abrazarlo en el green del hoyo de desempate. Ambos terminaron empatados el domingo tras los cuatro recorridos de trámite, y volvieron a quedar iguales el lunes tras la vuelta adicional de 18 hoyos en el campo de Torrey Pines. Woods sigue con un desempeño perfecto. No ha perdido en las 14 ocasiones que al menos ha compartido la punta en un 'major' tras 54 hoyos. Compartió el primer lugar con Mediate al firmar sendas rondas de 71, al par, en los primeros 18 hoyos y se encaminó al número siete de par cuatro para el hoyo decisivo. El golfista estelar necesitó de dos golpes para llegar al green y con dos de putt logró coronarse por tercera vez en un US Open. Woods, que consiguió tantos momentos espectaculares en cuatro días junto a los acantilados del Pacífico del sur de California, solamente necesitó un putt de dos golpes en par para ganar el Open por primera ocasión desde el 2002. El triunfo coronó una memorable semana para el mejor jugador del mundo, quien no había jugado desde que se operó una rodilla el 15 de abril y lució como si cada paso que daba fuese una carga. Pero la rodilla aguantó por 91 hoyos, y el resultado bien valió la pena. "Estoy feliz de que esto haya terminado", dijo. "En realidad no tengo más ganas de jugar. Me duele". Woods se suma a Jack Nicklaus como los únicos golfistas en completar tres veces el Grand Slam en su carrera. Mediate tuvo problemas para ocultar su decepción después de que hizo bogey en el hoyo de desempate. Pero abandonó el campo con 12.000 nuevos admiradores, los aficionados que llenaron los dos costados de cada fairway para una ronda de desempate más apretada de lo que cualquiera pudo imaginarse. "Evidentemente me habría gustado ganar", dijo. "No sé qué más puedo decir. Ellos querían un espectáculo y lo obtuvieron". Woods lo secundó. "Este es probablemente el mejor torneo que he jugado", dijo.

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