Decretan estado de desastre en Nicaragua
Por los estragos que han provocado las lluvias, el primer mandatario del país apeló a los banqueros a contribuir en estos momentos de crisis mediante la renegociación con su gobierno "de manera rápida" la reestructuración de la deuda interna de unos 250 millones de dólares, y redimensionar los intereses de la misma.
Managua, Nicaragua, octubre 19, 2007.- El presidente Daniel Ortega decretó este viernes el estado de desastre nacional por los estragos que han provocado las lluvias en Nicaragua.
El mandatario apeló a los banqueros a contribuir en estos momentos de crisis mediante la renegociación con su gobierno "de manera rápida" la reestructuración de la deuda interna de unos 250 millones de dólares, y redimensionar los intereses de la misma.
Agregó que los bancos nacionales "que han hecho operaciones multimillonarias, vendiendo acciones a bancos internacionales y no han pagado impuestos, que los paguen".
Además planteó que habría que reducir los porcentajes que constitucionalmente reciben las universidades (6%), la Corte Suprema (4%) y los municipios (7%).
El Comité Departamental de Atención de Desastres de Matagalpa, una de las más afectadas, informó que seis personas murieron y otras cinco desaparecieron durante la crecida del río que inundó varios barrios y derrumbó puentes la noche del pasado miércoles.
El gobierno aún no se recupera de los destrozos causados por el huracán Félix en la región autónoma caribeña norte del país donde murieron 127 personas, 133 desaparecieron, y miles de viviendas resultaron dañadas o destruidas.
Ortega se reunió en la capital con una delegación venezolana, encabezada por el canciller Nicolás Maduro, que realiza una evaluación de daños en Matagalpa y otros municipios del país por la crecida de los ríos por las lluvias.
El mandatario nicaragüense le ha solicitado ayuda a su colega venezolano Hugo Chávez para enfrentar la situación.
"Tú mandas, Daniel", dijo Chávez a Ortega durante una llamada telefónica, a propósito de la solicitud de apoyo.
Chávez dijo que esperaba del canciller Maduro, un informe de la situación nicaragüense y ordenó que se quedara en el país un equipo de técnicos venezolanos que llegaron al país con ese fin.
El ministro de Infraestructura nicaragüense, Fernando Martínez, dijo que las empresas locales no tienen capacidad de dar respuesta a las carreteras, puentes, edificios públicos y viviendas destruidas.
Ortega dijo que habrá que recurrir de nuevo a la solidaridad internacional porque el recién aprobado presupuesto de la nación estaría en crisis y "ya no se adecua a la situación del país".
Mientras tanto, continuaban las lluvias en gran parte del país, incluida la capital.
El alcalde capitalino, Dionisio Marenco, advirtió que si sigue lloviendo podría ocurrir un aluvión que obligaría a cerrar el aeropuerto internacional Sandino, debido a la deforestación y el avance de urbanizaciones en las sierras del sur de la ciudad.
Un reporte del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales pronostica que la onda tropical número 37, localizada entre Puerto Rico y Venezuela, podría llegar a Nicaragua entre el domingo y el lunes próximo.



