Defiende Bush técnicas empleadas por CIA con presuntos terroristas
"El pueblo estadounidense espera que descubramos información, datos de inteligencia sobre los que podamos actuar para protegerlo. Ese es nuestro trabajo", sostuvo el presidente
Washington, EU, octubre 5, 2007.- El presidente George W. Bush defendió el viernes las políticas para detener e interrogar a presuntos terroristas, las cuales considera exitosas y legales.
"Cuando encontramos a alguien que puede tener información sobre un posible ataque contra Estados Unidos, desde luego que lo vamos a detener y a interrogar", expresó durante una breve presentación en la Oficina Oval.
"El pueblo estadounidense espera que descubramos información, datos de inteligencia sobre los que podamos actuar para protegerlo. Ese es nuestro trabajo", sostuvo.
Bush se refería un informe sobre dos documentos secretos del 2005 que autorizaban las tácticas de interrogación extrema a presuntos terroristas. "Este gobierno no tortura gente", dijo el presidente.
as dos opiniones legales del Departamento de Justicia fueron reveladas el jueves por el diario The New York Times, que reportó que la primera de ellas autorizó el uso de bofetadas, temperaturas heladas y ahogamientos simulados en los interrogatorios de sospechosos de terrorismo. Fue emitida poco después que el por entonces secretario de Justicia Alberto Gonzales asumió su puesto.
La opinión secreta, que autorizó explícitamente el empleo de métodos dolorosos combinados, tuvo lugar meses después de otra opinión de diciembre del 2004, en la que el Departamento de Justicia declaró públicamente que la tortura era "repugnante".
El departamento emitió una segunda opinión en el 2005, en momentos que el Congreso debatía un proyecto de ley antitortura. Esa opinión declaró que ninguna de las prácticas empleadas por la CIA para interrogar debían transgredir las normativas de la legislación que prohiben un tratamiento "cruel, inhumano y degradante" de los detenidos, indicó el diario, citando entrevistas con funcionarios anteriores y actuales, a los que no identificó.
"Respetamos la ley de Estados Unidos y las obligaciones internacionales", manifestó Bush, sin aceptar preguntas de la prensa.
Los portavoces de la Casa Blanca y el Departamento de Justicia han manifestado que las opiniones del 2005 no revirtieron la política del 2004.
Con énfasis, el presidente señaló que "profesionales altamente entrenados" realizan cualquier interrogatorio.
"Y de paso", agregó, "hemos obtenido información de gran valor a partir de estos detenidos que nos ha ayudado a protegerlos a ustedes".



