Royal y Sarkozy a segunda vuelta en Francia
El conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Segolene Royal deberán competir en una segunda vuelta, indicaron resultados preliminares, colocando a un electorado ávido de un nuevo rumbo a optar entre derecha e izquierda.
París, Francia, abril 22, 2007.- El conservador Nicolas Sarkozy y la socialista Segolene Royal deberán competir en una segunda vuelta, indicaron resultados preliminares, colocando a un electorado ávido de un nuevo rumbo a optar entre derecha e izquierda.
Los resultados preliminares del ministerio del Interior, basados en un recuento de 18,5 millones de votos -casi el 50%- daban el 30% a Sarkozy y el 24% a Royal.
Cuatro empresas encuestadoras también colocaron a los dos candidatos en la segunda vuelta del 6 de mayo. El centrista Francois Bayrou estaba tercero y el ultraderechista Jean-Marie Le Pen cuarto con el 11%, su peor resultado en todas menos una de sus cinco campañas presidenciales.
De confirmarse los resultados preliminares, Francia tendrá su primer presidente nacido después de la Segunda Guerra Mundial, ya que tanto Royal tiene 53 años y Sarkozy 52.
Si gana, Royal sería la primera mujer presidente en Francia, casi tres decenios después de que Margaret Thatcher se convirtiese en primera ministra en Gran Bretaña en 1979.
Tanto Sarkozy, hijo de un inmigrante húngaro, como Royal, hija de un oficial del ejército que debió vencer a dirigentes socialistas históricos para ganar la candidatura, han recorrido caminos largos y arduos para llegar a este punto, a un paso de la jefatura de estado de una de las principales potencias económicas, militares y diplomáticas de Europa.
Pero décadas de desempleo alto, la competencia creciente de economías más dinámicas como la china -a los que se sumaron los disturbios de jóvenes negros y árabes en 2005- crean la sensación de que Francia está perdiendo influencia en el mundo. De ahí la pasión con que se desarrolló esta campaña, en la que ambos candidatos han prometido poner de pie a Francia.
La asistencia las urnas fue de más de 80%, dijeron las agencias de encuestas, acercándose al récord de 84,8% fijado en la primera ronda en 1965. El enorme interés refleja lo que estaba en juego para Francia y las personalidades involucradas en unos comicios cargados de sorpresas y suspenso.
Hasta el último minuto, los franceses se preguntaron si el legislador de origen Francois Bayrou, que subió en las preferencias prometiendo una opción entre la derecha y la izquierda, superaría a Royal o Sarkozy. Pero los sondeos a boca de urna le colocaron tercero, con aproximadamente 18%.
Entre los otros candidatos estaban el campesino activista antiglobalización José Bové y la trotskista Arlette Laguiller.
Por primera vez, la votación fue dividida en dos días. Los territorios de Francia en ultramar votaron el sábado, para garantizar que los sufragios en las regiones remotas sean contados a tiempo.
El nuevo presidente reemplazará a Jacques Chirac, quien concluye su segundo mandato luego de 12 años como jefe de estado, y deberá revivir la economía y reparar las fricciones con los inmigrantes árabes y africanos marginados, entre otras cosas.



