Chocan APPO y PFP en el zócalo de Oaxaca
Simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca intentaron cercar el sábado a los policías federales que resguardan la plaza principal de la capital regional y arrojaron bombas de gasolina y petardos potentes en un enfrentamiento.
Oaxaca, noviembre 25, 2006.- Al rededor de 4 mil manifestantes, simpatizantes de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO) intentaron cercar el sábado a los policías federales que resguardan la plaza principal de la capital regional y arrojaron bombas de gasolina y petardos potentes en un enfrentamiento que dejó varios lesionados.
La policía federal respondió con gas lacrimógeno y detuvo al menos tres decenas de manifestantes, en su mayoría jóvenes de vecindarios pobres de esta ciudad colonial que ha estado sitiada durante los seis meses que lleva la protesta antigubernamental, la cual ha incluido ocupaciones de zonas e incursiones policiales para recuperarlas.
Al rededor de nueve personas sufrieron lesiones menores en los disturbios, y los petardos causaron incendios en varios inmuebles cercanos a la plaza principal en el centro de la ciudad, informó la agencia noticiosa gubernamental Notimex.
Los manifestantes, muchos embozados, habían planeado rodear a las fuerzas policiales que desalojaron a los inconformes de la plaza en una operación el mes pasado, pero los efectivos lanzaron gas lacrimógeno e hicieron retroceder a los inconformes, que están aglutinados en la APPO.
Coreando lemas en demanda de la renuncia del gobernador Ulises Ruiz, los manifestantes reaccionaron con ira ante los informes de que uno de los voceros de su movimiento había sido arrestado en el curso del día. No se pudo confirmar de inmediato si eso efectivamente ocurrió.
Los manifestantes demandan la renuncia de Ruiz al acusarlo de brutalidad, corrupción y fraude electoral.
Junto con profesores en huelga -la mayor parte de los cuales ya han reanudado sus labores y no participaron en las acciones del sábado-, los manifestantes tomaron la mayor parte de la ciudad a finales de mayo. En octubre, la policía recuperó la zona del centro casi en su totalidad.
Los manifestantes instalaron un campamento a unas cuadras del centro y mantienen el control de varias barricadas en algunos sectores; ahora exigen que la policía federal deje la ciudad.
Por la mañana de este sábado, varias docenas de simpatizantes de las protestas tomaron las casetas de cobro en una carretera México-Puebla permitiéndo a los automovilistas cruzarlas sin pagar durante algunos minutos, para luego retirarse.
Nueve personas han muerto en la violencia, entre ellos el camarógrafo independiente Bradley Roland Will, de 36 años y oriundo de Nueva York, quien filmaba a un grupo de manifestantes que se enfrentaba a varios hombres armados. Ambos bandos dispararon y no se sabe quién lo hizo primero.
Varios gobiernos, entre ellos el de Estados Unidos, le han advertido a los turistas que eviten visitar la ciudad de Oaxaca, un atractivo destino para los visitantes por sus ruinas arqueológicas, rica cocina, arquitectura colonial y artesanías.



