Cumbre Iberoamericana despide con aplausos a Fox
El mandatario mexicano agradeció conmovido los prolongados de sus colegas en la XVI Cumbre Iberoamericana, como señal de despedida por su próximo abandono de la Presidencia de México, país cuyos problemas migratorios estuvieron muy presentes en las deliberaciones de este encuentro.
Montevideo, Uruguay, noviembre 5, 2006.- El mandatario Vicente Fox agradeció conmovido este domingo los prolongados aplausos que le prodigaron sus colegas en la XVI Cumbre Iberoamericana, como señal de despedida por su próximo abandono de la Presidencia de México, país cuyos problemas migratorios estuvieron muy presentes en las deliberaciones de este encuentro.
La cumbre, en una de sus primeras resoluciones, aprobó en un "comunicado especial" una dura crítica al muro que levantará Estados Unidos en su frontera con México y que servirá para contener la inmigración ilegal que le llega desde el sur.
En un breve discurso durante la ceremonia de clausura, Fox no se refirió esta vez al tema y sólo se limitó a agradecer a los restantes jefes de Estado. Pero en un anterior discurso, calificó el proyecto estadounidense de "acto electorero, torpe, unilateral y poco inteligente".
El comunicado aprobado por la cumbre hizo "un firme llamado al gobierno de los Estados Unidos de América para que reconsidere la construcción de un muro divisorio en América" y sostuvo que semejante proyecto implica "una práctica incompatible con las relaciones de amistad y cooperación entre los Estados".
"La construcción de muros no detiene la migración indocumentada, el tráfico de migrantes ni la trata de personas, incita a la discriminación y la xenofobia y favorece la aparición de grupos de traficantes que ponen en mayor peligro a las personas", expresó la declaración.
Los jefes de Estado iberoamericanos manifestaron "su profunda preocupación por la construcción de un muro en la frontera con México, toda vez que constituye una medida unilateral contraria al espíritu de entendimiento que debe caracterizar la atención de los problemas comunes entre países vecinos y afecta la cooperación en el Hemisferio".
El presidente salvadoreño Tony Saca se sumó a las críticas contra la valla estadounidense. En declaraciones posteriores a la ceremonia de clausura, dijo:
"Lo relevante es la gente que está detrás del muro, 16 millones de latinoamericanos están esperando nuestras decisiones y que consigamos con EU una normativa para legalizar a nuestra gente. Los migrantes son buena gente, trabajadora, que contribuyen al desarrollo de sus países y de aquellos donde residen. No podemos criminalizar a los inmigrantes".



