Tabasco elige gobernador
Golpeado y molesto tras perder las elecciones presidenciales por una diferencia minúscula, el Partido de la Revolución Democrática enfrenta la posibilidad de ser derrotado en los comicios de este domingo en el estado de Tabasco.
Villahermosa, Tabasco, octubre 14, 2006.- Golpeado y molesto tras perder las elecciones presidenciales por una diferencia minúscula, el Partido de la Revolución Democrática enfrenta la posibilidad de ser derrotado en los comicios de este domingo en el estado de Tabasco.
La derrota vaticinada por la mayoría de las encuestas de opinión muestra que muchos votantes se habrían distanciado de la posición cada vez más radical del PRD y su ex candidato a la presidencia, Andrés Manuel López Obrador.
Durante la campaña del aspirante a la gobernación por el PRD César Raúl Ojeda, sus rivales lo pintaron como un extremista vinculado a bloqueos de calles y como un títere de López Obrador, ataques que parecen haber repercutido entre los votantes de clase media en la ciudad capital del estado sureño, Villahermosa.
En las elecciones del 2 de julio, López Obrador perdió frente al candidato del Partido Acción Nacional, Felipe Calderón por apenas 0,6%, lo que representó para la ciudad de México siete semanas de protestas.
López Obrador afirmó fue una elección arreglada por la elite en el poder, y prometió formar un gobierno alternativo el mes entrante. El presidente electo Calderón asumirá la presidencia el 1 de diciembre.
Muchos ven a los comicios de Tabasco como un referéndum sobre la posición radical que asumió López Obrador desde julio.
La mayoría de las encuestas de opinión dadas a conocer antes del cierre de campaña el miércoles muestran a Ojeda atrás del candidato Andrés Rafael Granier, del Partido Revolucionario Institucional. Esto es pese a que el PRD tuvo una victoria clara en el estado de Tabasco, con 56% de votos, mientras que el PRI recibió sólo el 38% en las elecciones presidenciales del 2 de julio.
López Obrador dijo que el estado es un campo de batalla crucial para que la izquierda consolide su poder en todo el país.
"Si gana el PRI en Tabasco, nuestros adversarios se burlarán y dirán que hasta en nuestra propia tierra perdemos", dijo López Obrador a reporteros esta semana.
No han faltado en esta carrera electoral las tensiones y recriminaciones mutuas y el jueves la policía estatal arrestó a ocho miembros del PRD que supuestamente llevaban armas y a otros 14 por presuntamente pelear con miembros del PRI.
El presidente del PRD, Leonel Cota, sostiene que las armas fueron colocadas intencionalmente por agentes de policía controlados por el PRI para manchar la reputación de los izquierdistas.
El mismo Cota ha estado al frente de protestas frente del departamento de policía y de la casa del gobernador, exigiendo que liberen a los detenidos.
Este sábado, los prisioneros dieron declaraciones en las que dijeron haber sido torturados para que hiciesen confesiones falsas.
George Grayson, un experto en asuntos mexicanos en la Universidad William & Mary en Virginia, Estados Unidos, dijo que López Obrador pudiera usar la contienda para abrir un nuevo frente en sus protestas de fraude electoral.
La tensión ha hecho que algunos residentes de Tabasco duden si deberían ir a votar este domingo.
Si hay demasiados problemas, no se descarta la posibilidad de que se recurra a la justicia para consagrar a un ganador, como hizo el Tribunal Electoral Federal al declarar a Calderón ganador luego de sopesar miles de acusaciones de fraude y de un conteo inadecuado de votos por ambos partidos.



