Capturan a subjefe de Al-Qaeda en Iraq
Las fuerzas iraquíes capturaron al segundo cabecilla de Al-Qaeda en Iraq y la red terrorista sufre actualmente una "crisis de liderazgo", dijo el asesor de seguridad nacional iraquí, Muaffaq al Rubaie.
Bagdad, Iraq, septiembre 3, 2006.- Las fuerzas iraquíes capturaron al segundo cabecilla de Al-Qaeda en Iraq y la red terrorista sufre actualmente una "crisis de liderazgo", dijo este domingo el asesor de seguridad nacional iraquí, Muaffaq al Rubaie.
Hamed Yumaa Farid al-Saidi, conocido como Abú Humam o Abú Rana, fue capturado hace unos días, señaló Al-Rubaie, quien añadió que el arresto llevó también a la aprehensión o muerte de otros 11 dirigentes y de nueve miembros de al-Qaeda en el país.
Abú Rana era el segundo cabecilla principal de Al-Qaeda en Iraq, después de Abú Ayub al-Masri, dijo al-Rubaie. Al-Masri sucedió a Abú Musab al-Zarqawi como jefe de Al-Qaida en el país. Al-Zarqawi murió el 7 de junio, durante un bombardeo estadounidense al norte de Bagdad.
"Creemos que Al-Qaeda en Iraq sufre una severa crisis de liderazgo. Nuestras fuerzas han propinado golpes fatales y dolorosos a esta organización", aseguró el asesor de seguridad.
Al-Saidi era "directamente responsable" por la persona que perpetró el atentado dinamitero contra una mezquita chiíta en Samarra, en febrero, añadió al-Rubaie. El ataque agravó las tensiones entre los chiitas y sunitas y provocó represalias que continúan en la actualidad.
Tras su captura, Al-Saidi suministró información que llevó a la aprehensión o muerte de 11 líderes de Al-Qaeda en Iraq y otros nueve integrantes de menor jerarquía, agregó. Argumentando razones de seguridad, no reveló la identidad de los otros ni dijo dónde fue capturado Al-Saidi.
Después de que Al-Zarqawi fue muerto, las autoridades obtuvieron información de que al-Saidi operaba en la provincia de Salaudin, dijo al-Rubaie. Más tarde, se mudó al norte de Bagdad y operaba a las afueras de Bakuba, la misma zona donde Al-Zarqawi murió.
Al-Saidi había estado ocultándose en un edificio residencial, expresó el consejero de seguridad.
"Quería utilizar a niños y mujeres como escudos humanos durante su captura, y por esa razón el operativo estuvo basado en un plan militar muy preciso para preservar las vidas de mujeres y niños (que estaban) en el edificio", manifestó al-Rubaie. Agregó que no hubo lesionados ni muertos durante la captura.
"Hamed al-Saidi supervisaba a grupos terroristas que efectuaron secuestros extorsivos y mataban a policías después que recibían sus salarios para financiar los operativos terroristas", declaró el consejero de seguridad.
"Solía ordenar que en los ataques terroristas se usaran morteros y bombas colocadas en carreteras, lo que produjo la muerte de numerosos soldados y civiles inocentes", señaló.
Dijo que Al-Saidi también supervisó la creación de escuadrones de la muerte y ordenó asesinatos, ataques dinamiteros, secuestros y ataques contra puestos de control de la policía y el ejército.
"Los operativos eran brutales y despiadados", sostuvo.
La captura de Al-Saidi "afectará a Al-Qaeda en Iraq y a sus operativos, especialmente aquellos que apuntaban a alentar las disputas sectarias", dijo Al-Rubaie.



