Los dos mejores, por la gloria de Wimbledon
La final que disputaron Nadal y Federar hace cuatro semanas en el Abierto Francés fue calificada como el partido del año, lo que da más brillo todavía a la final de Wimbledon que protagonizarán este domingo.
Wimbledon, Gran Bretaña, julio 8, 2006.- Después de pegar un tiro ganador para cerrar un set camino de la final de Wimbledon, Rafael Nadal lanzó un golpe al aire y corrió a su silla con el puño en ristre.
Así es como juega, con fuerza e intensidad. Demostrando que es más que un mero rey en canchas de arcilla, el veinteañero español ha superado todos los obstáculos en las canchas engañosas del All England Club rumbo a una nueva final de campanillas frente a Roger Federer.
La final que disputaron ambos hace cuatro semanas en el Abierto Francés fue calificada como el partido del año, lo que da más brillo todavía a la final de Wimbledon que protagonizarán este domingo. Y un atractivo adicional: la última vez que Roland Garros y Wimbledon tuvieron los mismos finalistas en el torneo masculino fue en 1952.
“Es atractivo para el público”, dijo Nadal, cuyo dominio del inglés va progresando con la misma rapidez que su juego sobre césped. “Uno puede pensar que 'A esta vez le toca a Roger. A esta vez le toca a Rafa'. Eso es bueno para el tenis, ¿no?”.
Federer aspira a ganar su cuarto título importante consecutivo y completar un Grand Slam en su carrera. Por su parte, Nadal viene de ganar su segundo título francés seguido.
Ahora, la supremacía real de Roger está en peligro. Si gana su octavo título de Grand Slam, podría afianzar lo que afirman algunos expertos que es el mejor tenista de la historia. Pero si pierde, ni siquiera podría aspirar a proclamarse como el mejor jugador del año.
Federer está en desventaja de 0-4 con Nadal este año y 55-0 contra todos los demás.
“No es normal ganarle cuatro veces seguidas a un hombre que sólo pierde cuatro veces en el año”, comentó Nadal.
De todos modos por el escenario -las canchas de césped- Federer es el favorito. Su última derrota allí fue hace cuatro años.
“Esta es mi superficie favorita; evidentemente eso cambia un poco las cosas”, dijo Federer. “No tengo muchas fojas negativas contra otros jugadores. Esta sí lo es”.
“Pero no creo que me haya afectado que él me ganara, porque sé que ha sido muy parejo siempre”, agregó. “Cuando jugué con él no sentí haber jugado mal. Para mí eso es muy importante camino a una final”.
Federer trata de sumarse a Pete Sampras y Bjorn Borg como los únicos varones desde 1913 en hilvanar cuatro títulos consecutivos en Wimbledon. Ha ganado un récord de 47 partidos consecutivos sobre césped, incluyendo 27 en el All England Club.
Mientras Federer, primer cabeza de serie, a veces da la impresión de hacer todo con facilidad, Nadal, segundo preclasificado, trabaja duramente para dominar a sus adversarios, buscando devolver pelotas que otros tenistas ni se preocuparían en correr y pega cada remate como si se jugara la vida.
Este año Nadal ha vencido a Federer tres veces en canchas de arcilla y una vez en superficie dura. El domingo se medirán en césped por primera vez.
¿Será decisiva la superficie?
Federer sonrió confiado y respondió “Lo sabremos el domingo por la noche”.



