Revisan papeletas cuestionadas en Italia
Jueces electorales comenzaron a revisar miles de papeletas cuestionadas, en medio de una gran agitación política por la decisión del primer ministro Silvio Berlusconi de exigir un recuento luego de perder por estrecho margen las elecciones del fin de semana.
Roma, Italia, abril 13, 2006.- Jueces electorales comenzaron a revisar miles de papeletas cuestionadas, en medio de una gran agitación política por la decisión del primer ministro Silvio Berlusconi de exigir un recuento luego de perder por estrecho margen las elecciones del fin de semana.
El escrutinio oficial le dio al centroizquierdista Romano Prodi una mayoría en ambas cámaras del parlamento. En la Cámara de Diputados, el margen de la victoria fue de solo 25 mil votos.
Prodi se siente seguro y el jueves afirmó que "no hay nada de qué preocuparse", según medios locales.
Berlusconi, sin embargo, se niega a admitir su derrota y el miércoles dijo que la diferencia en la votación fue tan mínima que requiere "una revisión escrupulosa para garantizar que no hubo errores o irregularidades".
Los jueces están examinando 43 mil papeletas que no fueron incluidas de inmediato en el recuento oficial debido a problemas menores, que no justificaban el que fuesen descartadas.
Diarios y políticos afirman que las revisiones no modificarán el resultado final.
Expertos en el tema dicen que es improbable que alguno de los bandos logre el 50% de las papeletas revisadas. Agregan que si se recuperan el 20 o 25% de esas papeletas, sería mucho.
"No creo que cambien el resultado de la elección", admitió Lorenzo Cesa, un aliado de Berlusconi.
Un integrante de la alianza que apoya a Prodi, el líder del Partido Verde Alfonso Pecoraro Scanio, dijo que hasta ahora la mayoría de los votos revisados correspondían al político de centroizquierda.
Berlusconi también exigió que se inspeccionasen "uno por uno" 60 mil centros de votación -casi todos los centros- y más de un millón de votos anulados.
"Me siento confiado. Los resultados van a cambiar", dijo Berlusconi el miércoles por la noche. "¿Pensaron que podían deshacerse de mí?".
Sus comentarios caldearon el ambiente de una Italia polarizada y fatigada por una intensa campaña con miras a unas elecciones que resultaron reñidísimas.
El principal diario italiano, el Corriere della Sera, dijo que la actitud de Berlusconi deja al país "más dividido que durante la campaña electoral".
Y compara la situación con la que se produjo en las elecciones presidenciales del 2000 en Estados Unidos, definidas en un recuento de votos en el estado de la Florida.
"A esta altura, resulta difícil no temer una especia de 'Florida a la italiana': una pulseada prolongada y desestabilizadora sobre la validez de un millón de papeletas electorales, similar a lo que en el 2000 tuvo en suspenso el desenlace de la votación estadounidense" entre George W. Bush y Al Gore.



