2005: Muchas proezas, pero el dopaje sigue golpeando
El atletismo no lo puede evitar: las noticias sobre dopaje terminan eclipsando las grandes proezas.
El atletismo no lo puede evitar: las noticias sobre dopaje terminan eclipsando las grandes proezas.
Y el 2005 dejó una buena cosecha en ese renglón. Desde la plusmarca en los 100 metros de Asafa Powell, al recital de Justin Gatlin en las pruebas de velocidad del campeonato mundial hasta el señorial dominio de Yelena Isinbayeba en las alturas.
Pero el año cerró con el dopaje acaparando los titulares.
El Tribunal de Arbitraje Deportivo finalmente emitió su esperado dictamen sobre Tim Montgomery, quien hace tres años estableció el récord de los 100, suspendiéndolo por dos años.
Cabeza visible de un grupo de atletas implicado en el caso BALCO, Montgomery --ex pareja de la tricampeona olímpica Marion Jones-- insistió en su inocencia pero decidió retirarse del deporte en vez de esperar cumplir con la sanción.
Para las autoridades del atletismo, la suspensión de Montgomery, junto a la de su compatriota estadounidense Chryste Gaines, "marcará un época".
Así lo dijo Lamine Diack, el dirigente máximo de la Federación Internacional de Atletismo, confiando que el castigo suponga un señal de advertencia.
La sentencia emitida por el TAS borró el récord mundial (9.78 segundos) que Montgomery impuso el 14 de septiembre de 2002.
El mismo fue eclipsado el 14 de junio por el jamaiquino Powell, en Atenas, al rebanarle una centésima de segundo.
Powell se perdió el mundial de Helsinki por culpa de una lesión, dejándole la mesa servida al estadounidense Gatlin, quien completó un doblete en los 100 y 200 con pasmosa facilidad.
Para muchos, la presencia de Powell no hubiese alterado el desenlace. Gatlin es claramente el superior entre los dos.
Tuvo para llevarse las tres medallas de oro, pero una mala entrega del bastón por la cuarteta 4x100 de su país en una ronda previo se lo impidió.
Gatlin fue el estandarte de una nueva generación de atletas estadounidenses, que pisó fuerte en tierras finlandesas en agosto.
Estados Unidos dominó en el cuadro de medallas, con un botín de 14 doradas, conseguidas mayormente en las pruebas de velocidad. Fue el mundial de Lauryn Williams, monarca de los 100 y en el relevo 4x100, así como Jeremy Wariner en los 400 y el relevo 4x400.
Además, Allyson Felix (200), Michelle Perry (110 con vallas), Tianna Madison (salto en largo) y Walter Davis (salto triple) se coronaron por primera vez.
La otra gran figura de ese mundial --que será recordado por la lluvia incesante que cayó durante su transcurso de una semana-- fue la avasalladora Isinbayeva en el salto con pértiga.
Un mes antes, en Londres, la rusa se había convertido en la primera mujer en saltar sobre los cinco metros y en Helsinki estableció su 18vo récord mundial, de 5,01 metros.
Isinbayeva, de sólo 23 años, los quiebra a voluntad, centímetro a centímetro, y sin ninguna oposición. Su objetivo es emular los 35 récords del mundo que Sergei Bubka fijó en la pértiga masculina.
En pro de ese norte, Isinbayeba acaba de desvincularse de su entrenador de siempre, Evegeni Trofimov, y ahora lo hace con Vitaly Petrox, el ex de Bubka.
Las cubanas Osleydys Menéndez y Zulia Calatayud y el ecuatoriano Jefferson Pérez dieron la nota latinoamericana en el mundial.
El caso de Menéndez fue el más resonante de todos, ya que demolió su propio récord mundial en el lanzamiento de la jabalina, de 71,70 metros.
Calatayud, por su parte, tras estar casi un año y medio sin correr fue emergiendo de a poco para alzarse con el oro en los 800 metros, donde se erigió como la sucesora de Ana Fidelia Quirot.
Tan avasallante como Calatayud fue Pérez, quien se consagró bicampeón en la marcha de los 20 kilómetros, en otra demostración como uno de los grandes andarines de todos los tiempos.
Pero la mexicana Ana Guevara y el dominicano Félix Sánchez fueron destronados.
Guevara se llevó un bronce en los 400, lo que la convirtió en la primera mexicana en subir al podio tres veces seguidas en un mundial, tras haberlo hecho en Edmonton 2001 (bronce) y París 2003 (oro).
"Super" Sánchez no pudo retener su corona de campeón mundial en los 400 con vallas. Llegó lesionado a Helsinki, pasó dos eliminatorias y recién abandonó en la final cuando no pudo más con su pie.



