Boca y Pumas definen el campeón sudamericano
Con el último aliento y en un estadio que podría asemejarse a una sucursal del infierno, Boca Juniors recibe a un Pumas de la UNAM que busca darle a México su primer título en territorio sudamericano.
Buenos Aires, Argentina, diciembre 17, 2005.- Con el último aliento y en un estadio que podría asemejarse a una sucursal del infierno, Boca Juniors recibe este domingo a un Pumas de la UNAM que busca darle a México su primer título en territorio sudamericano.
El duelo de ida en Ciudad de México por la final de la Copa Sudamericana terminó 1-1, resultado que favorece a Boca porque el gol de visitante vale doble.
Invitado permanente desde hace años de la Copa América y de la Copa Libertadores, México nunca pudo consagrarse campeón, aunque un par de veces se quedó en la antesala. Es la primera vez que equipos mexicanos participan en la Sudamericana.
"Estamos muy bien, motivados y además estamos tan cerca como Boca de llevarnos la copa", dijo el técnico de Pumas, Miguel España.
"La moneda aún está en el aire", agregó España, cuyo equipo llega descansado ya que la pelea en el Apertura mexicano quedó librada entre Toluca y Monterrey.
Sin suspendidos ni lesionados, Pumas saldría con el mismo equipo del choque de ida, aunque con una duda entre Antonio de Nigris y el boliviano Joaquín Botero. Uno de ellos estaría de entrada en el ataque, junto al argentino Bruno Marioni.
En el polo puesto de los felinos en cuanto a físico se refiere, Boca acusa las secuelas de una seguidilla de partidos a nivel doméstico y en la Sudamericana, que en primero de los casos se vio coronada el domingo con la conquista del Apertura argentino.
Ante Pumas, el técnico de Boca Alfio Basile desplegaría el mismo equipo que cumpliría cinco partidos seguidos sin cambios.
"Creo que si había rotación, no había ni título del Apertura ni final de la Sudamericana", dijo Basile con el pecho inflado de orgullo.
Basile se salió con la suya de jugar desde hace tiempo con los titulares, a pesar de que la dirigencia de Boca le sugirió públicamente ir mezclando a los suplentes.
"A Pumas saldremos a jugarle como lo hacemos siempre, a atacar, porque Boca es Boca y hay que ganar siempre", agregó el "Coco" Basile.
El duelo tendrá un marco imponente con unos 56 mil fanáticos de Boca, que en las difíciles tienen una particularidad: saltan, bailan y cantan de tal modo, que el mítico estadio la "Bombonera" tiembla y se mueve.
"Me contaron como es la 'Bombonera', hasta me dijeron que tiembla y eso me motiva", dijo el enlace de Pumas, Aílton Da Silva.
"Además, si la cancha tiembla, mejor, iremos a saltar y cantar con nuestra banda", agregó el brasileño, restándole importancia al ambiente que encontrará su equipo.
Los mexicanos ya dieron sobradas muestras de no temerle a la "Bombonera": Cruz Azul le ganó 1-0 a Boca en esa cancha en la final de la Libertadores de 2001, con lo cual forzó a una definición por penales que le fue favorable a los argentinos.
El que recibirá un recibimiento "especial" y nada cordial será el atacante de los felinos Martín Cardetti, quien suele salir en el banco y jugó años atrás en River Plate, el visceral enemigo de los boquenses.
"Sé que no me van a tratar bien, pero eso ocurrió siempre que jugué en Boca", dijo el argentino.
El goleador de Boca Martín Palermo reconoció que "el físico no es el mismo por la cantidad de partidos jugados. Pero cuando aparece una racha positiva como ésta el cansancio no se nota".
El partido se jugará desde las 21.45 (00.45 GMT) y las variantes para la definición del título son las siguientes:
-Boca campeón: si gana o empata 0-0.
-Pumas campeón: si vence o empata por cualquier resultado que no sea 0-0 ni 1-1, en cuyo caso la Sudamericana se dirimirá en los penales.



